A nivel nacional, entre 2024 y junio de 2026 se registran 1.217 muertes por suicidio en adultos mayores
El grupo de 60 a 69 años concentra el mayor número de casos en el país en 2026 con 134 de los 246 registrados.
El 50,49% de los adultos mayores en Bogotá vive en soledad moderada o alta, el principal factor de riesgo de suicidio identificado por la concejala.

Bogotá, septiembre de 2026. News Press Service. A propósito del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, la concejala Rocío Dussán (Pacto Histórico) presenta cifras que confirman que «Envejecer en el Abandono» venía advirtiendo desde abril, que la vejez en Bogotá se estáconvirtiendo en un territorio de soledad, violencia y muerte silenciosa.
Según los datos de Salud Data y Medicina Legal, entre enero y junio de los años 2024, 2025 y 2026, 84 personas mayores se quitaron la vida en Bogotá. 31 en 2024, 35 en 2025 y 18 en lo corrido de 2026. A nivel nacional, la tendencia también es alarmante, comparando el mismo semestre, los casos pasaron de 239 en 2024 a 246 en 2026, con un aumento del 3%
Según Salud Data, 2 de cada 3 personas mayores en Bogotá enfrenta la vejez en aislamiento, y el 50% vive en soledad moderada o alta. A esto se suma que la política pública de vejez para la ciudad expiró en 2025 sin relevo técnico ni presupuestal, y que la violencia física contra adultos mayores pasó de 730 a 773 casos entre 2023 y 2025, mientras la violencia sexual creció de 92 a 139 casos en el mismo periodo.

“El modelo actual de atención, que se limita a entregar un subsidio por cajero automático, NO detecta una depresión, NO construye comunidad y no le da contención emocional a quien más lo necesita. Y a eso se suma algo muy grave, $2.640 millones que eran para esta población en 13 localidades no se ejecutaron, estamos hablando de 17.600 subsidios mensuales que nunca llegaron” afirmó la concejala Rocío Dussán.
La concejala reiteró sus cinco exigencias al Distrito para la política pública de vejez 2026-2040:
- Sanción inmediata de una política pública de vejez con recursos blindados.
- Nivelación del subsidio a la línea real de pobreza extrema de Bogotá.
- Presencialidad en espacios de encuentro diarios y efectivos que rompan el aislamiento.
- Trazabilidad con un sistema articulado de prevención de violencias contra adulto mayores.
- Un eje central de salud mental con una estrategia integral contra la soledad como principal factor de riesgo suicida.
«Una ciudad que abandona a sus mayores pierde su memoria y su futuro. No podemos seguir contando muertes; tenemos que empezar a prevenirlas», concluyó Dussán.
