
Bogotá D.C., septiembre de 2026. News Press Service. la Corte cerró el XXI Encuentro de la Jurisdicción: Una Corte Constitucional para el Mundo, con su segunda jornada académica que abordó temas sobre inteligencia artificial; los intercambios jurisprudenciales entre tribunales nacionales y regionales; el constitucionalismo democrático y la jurisprudencia colombiana respecto de los derechos sociales.
La jornada que contó con más de 900 asistentes inició con el quinto panel que abordó “una conversación sobre los intercambios jurisprudenciales entre tribunales nacionales y regionales” en el que participaron David Bilchitz, profesor de la Universidad de Johannesburg; Stacie F. Beckerman, jueza federal del Distrito de Oregon, Estados Unidos y Carolina Bejarano Martínez, investigadora sénior del Max Planck. El panel fue moderado por la magistrada Lina Marcela Escobar Martínez
El panel abordó los canales y prácticas mediante los cuales las altas cortes comparten criterios y precedentes.
Los ponentes coincidieron en la necesidad de intensificar el diálogo con la jurisprudencia del sur global, dado que los tribunales enfrentan desafíos comunes que afectan a la democracia y a la protección de derechos sociales —como el acceso a la salud y el derecho a la vivienda—, cuyas soluciones requieren enfoques comparados y colaborativos.
Se señaló también la limitada participación de la práctica jurídica estadounidense en estos intercambios, aunque existen casos excepcionales — por ejemplo, asuntos de alcance internacional u obligaciones convencionales— en los que sí resulta posible establecer puentes con el derecho internacional.

Como aportes prácticos, el debate valoró experiencias regionales que han favorecido la convergencia de estándares de protección y procedimientos judiciales y subrayó la utilidad de las cláusulas constitucionales colombianas para facilitar un diálogo regional constructivo.
El panel concluyó con un llamado a fortalecer redes de intercambio, promover formación comparada entre magistraturas y establecer mecanismos institucionales que sistematicen la circulación de precedentes y argumentos jurídicos entre tribunales.
Seguido del panel, Roberto Gargarella, profesor y tratadista de la Universidad de Buenos Aires, presentó la conferencia sobre “La crisis contemporánea del constitucionalismo democrático”. Y la jornada continuó con el panel sexto denominado “Inteligencia artificial y derechos emergentes.
Experiencia local y comparada” integrado por Catalina Botero Marino, directora de la Cátedra Unesco sobre Libertad de Expresión; Oreste Pollicino, profesor de la Universidad Bocconi y Marialaura Fino, especialista de la Organización Internacional del Trabajo.
El panel fue moderado por el magistrado Jorge Enrique Ibáñez Najar.
Las y los intervinientes sostuvieron una de las conversaciones más urgentes e interesantes de nuestros días: el impacto de las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial en la vida de todas y todos.
Abordaron, desde el derecho comparado, las respuestas ofrecidas en diferentes contextos, Europa, Estados Unidos y Sur América —en países como Brasil y Colombia—, destacando algunos escenarios de protección, como aquellos en los que está involucrado el interés superior de niñas, niños y adolescentes, y el derecho al trabajo.
Las y los intervinientes mencionaron la necesidad de que en todos los contextos se garantice la “intervención humana apropiada”, dado que, como ha indicado la Corte Constitucional, la inteligencia artificial es una herramienta para el progreso solo en la medida en que esté al servicio de la persona.
El derecho, afirmaron, debe dar respuestas para atender a situaciones relacionadas con la opacidad de las redes y la relevancia de marcos éticos, siendo necesario interpretar algunas facetas de derechos e incluso formular otros que, con claridad, permitan dar una respuesta regulativa adecuada.
El diálogo social es crucial para transitar con responsabilidad estos momentos de cambio. El séptimo panel “La jurisprudencia colombiana sobre derechos sociales en el mundo contó con la presencia Alejandra Cárdenas Reyes, jueza de la Corte Constitucional de Ecuador; Belkys Izquierdo Torres, magistrada de la Sala de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad de la JEP; Laura Cecilia Porras, profesora de Universidad de Los Andes y Carlos Bernal Pulido, profesor de la Universidad de La Sabana.
El magistrado Carlos Camargo Assis moderó el panel.
El panel abordó la evolución de la jurisprudencia colombiana en materia de derechos sociales económicos y culturales y su influencia en el constitucionalismo comparado.
Se destacó el protagonismo regional de la Corte Constitucional para la transformación del carácter de estos derechos de simples mandatos programáticos a garantías fundamentales plenamente exigibles y justiciables. Las y los panelistas destacaron, entre otros asuntos, el modelo metodológico de la jurisprudencia de la Corte Constitucional de Colombia para el reconocimiento y justiciabilidad de los derechos económicos, sociales y culturales; y la importancia del diálogo entre el derecho propio de cada pueblo étnico y la Constitución, como ocurre en Ecuador y Colombia.
Asimismo, mencionaron algunos retos en la materia, como la crisis de la eficacia de las decisiones judiciales que amparan estos derechos y la definición y ejecución de medidas concretas para la protección del medio ambiente.
La jornada continuó con un sentido homenaje a Robert Alexy, un filósofo del derecho, jurista alemán y catedrático de derecho público, a quien se le rindió una distinción con un conversatorio especial moderado por José Manuel Acevedo, director de Noticias RCN, Carlos Bernal Pulido, profesor de la Universidad de La Sabana y Manuel Atienza, catedrático emérito de Filosofía del Derecho, Universidad de Alicante (España), por su legado y aporte a la comunidad jurídica y académica.
El XXI Encuentro, cerró la jornada académica con el panel ocho “derecho constitucional comparado y fortalecimiento de la democracia” que contó con la participación de David Landau, profesor de la Universidad Estatal de Florida; Richard Albert, profesor de la Universidad de Texas – Austin; Paola Andrea Meneses Mosquera, presidenta de la Corte Constitucional y Rosalin Dixon, profesora de UNSW Sydney.
El panel fue moderado por el magistrado Juan Carlos Cortés González. El panel examinó el doble filo del derecho constitucional comparado —como herramienta para fortalecer las instituciones democráticas y proteger los derechos fundamentales, pero también como instrumento que puede servir para erosionarlas—, así como los criterios que permiten a los jueces hacer un uso legítimo de las experiencias extranjeras.
La magistrada Natalia Ángel Cabo, vicepresidenta de la Corte, cerró en Bucaramanga el XXI Encuentro de la Jurisdicción Constitucional con cinco ideas:
1) Las ideas viajan, pero cambian cuando viajan, y por eso comparar bien exige entender el contexto.
2) Comparar sirve para encontrar respuestas, pero sobre todo para hacernos mejores preguntas.
3) Las ideas constitucionales no tienen por qué viajar en una sola dirección: el Sur también tiene mucho que aportar.
4) Una sentencia vale por lo que transforma en la vida de las personas, no por cuántas veces se cita.
5) Y frente al cambio climático, la inteligencia artificial y la erosión democrática, ningún tribunal puede solo: se necesita una comunidad de práctica.
La magistrada invitó además a conmemorar en 2027 los 35 años de la Corte bajo el lema “Una Corte, muchas voces”, porque la jurisprudencia constitucional la han construido también quienes presentan casos, las comunidades, la academia y quienes exigen que las decisiones se cumplan.
La celebración tendrá tres ejes.
El primero es recordar las sentencias de la vida cotidiana que transformaron el país, llevando la Constitución a lugares no habituales en la conversación constitucional como parques y Manzanas del Cuidado.
El segundo es escuchar en Diálogos Constitucionales regionales y con los jóvenes. El tercero es anticipar los desafíos que vienen, en el próximo Encuentro, que será en Cartagena a finales de septiembre de 2027
