Equipo de investigación de ANIF bajo la dirección de José Ignacio López G.
El número mensual de operaciones a través de Bre-B aumentó de 65 millones a 230 millones durante su primer año de operación, mientras el valor transado pasó de $9 billones a más de $30 billones durante este mismo periodo.
El sistema duplicó su cobertura institucional al pasar de 128 a 245 entidades conectadas, impulsado principalmente por la incorporación de cooperativas.
Durante su primer año de operación Bre-B acumuló 35,5 pagos per cápita, un nivel de uso cercano al observado por Pix en Brasil (44,8) durante su primer año de funcionamiento.

Bogotá, octubre de 2026. News Press Service. En octubre de 2025 inició operaciones Bre-B, la infraestructura de pagos inmediatos desarrollada por el Banco de la República para facilitar transferencias interoperables entre entidades financieras. Ha informado la Asociación Nacional de Instituciones Financieras.
Agrega que a un año de su lanzamiento, los resultados evidencian una importante expansión del sistema.
Como se observa en el Gráfico 1, el número mensual de operaciones pasó de cerca de 65 millones en octubre de 2025 a alrededor de 230 millones en septiembre de 2026, mientras que el valor transado aumentó de $9 billones a más de $30 billones durante el mismo periodo.
La expansión de la actividad transaccional resulta particularmente relevante porque evidencia que el crecimiento del sistema no se ha limitado al registro de llaves. Por el contrario, el aumento sostenido en el número de operaciones indica que Bre-B se está utilizando cada vez más como un mecanismo habitual para realizar pagos y transferencias.
Este fenómeno adquiere especial importancia en un contexto en el que, aunque el efectivo continúa siendo el medio de pago predominante en Colombia, su participación ha disminuido de manera significativa durante la última década, pasando de cerca de nueve de cada diez pagos en 2012 a alrededor de seis de cada diez en la actualidad.

En este proceso, la expansión de soluciones interoperables como Bre-B estaría contribuyendo a acelerar la sustitución gradual del efectivo, favoreciendo una mayor digitalización de los pagos.
La entrada en operación de Bre-B también amplió de manera significativa el acceso de las entidades financieras al ecosistema de pagos inmediatos.
Mientras antes de su lanzamiento cerca de 25 entidades participaban en estos sistemas, para septiembre de 2026 la cifra ascendía a 245 participantes.
Este aumento estuvo impulsado principalmente por la incorporación de cooperativas, lo que ha permitido extender los beneficios de la interoperabilidad a entidades que tradicionalmente tenían una menor participación en este tipo de infraestructuras.
La rápida expansión de Bre-B también resulta evidente al compararla con otros sistemas de pagos inmediatos a nivel internacional.
De acuerdo con el Banco de la República, durante su primer año de operación el sistema acumuló 35,5 pagos per cápita, una cifra inferior únicamente a la observada por Pix en Brasil (44,8) y significativamente superior a la alcanzada por sistemas como NPP en Australia (6,1), PromptPay en Tailandia (1,2), SPEI en México (0,9) o UPI en India (0,7) durante sus respectivos primeros años de funcionamiento.
En este sentido, el balance del primer año de Bre-B deja resultados positivos.
El crecimiento de las transacciones procesadas, el aumento del valor movilizado, la rápida adopción entre los usuarios y la ampliación de la red de participantes muestran que el sistema ha logrado consolidar una base importante para continuar transformando el mercado de pagos en Colombia.
Hacia adelante, los desafíos serán distintos a los de la etapa de lanzamiento. Más que atraer nuevos usuarios, el reto será lograr que quienes ya utilizan la plataforma la incorporen con mayor frecuencia en sus pagos cotidianos.
Esto implica ampliar los usos disponibles, promover su adopción en comercios, empresas y entidades públicas, y seguir fortaleciendo la conexión entre los distintos participantes del sistema.
ANIF
