AUTORES: Equipo de investigación de ANIF bajo la dirección de José Ignacio López G.
En septiembre, la inflación anual se ubicó en 6,29%, por encima del 6,24% de agosto, mientras que la variación mensual fue de 0,37%, menor al 0,39% del mes anterior.
Este resultado evidencia una inflación a dos velocidades en la que los alimentos y servicios siguen acelerándose, mientras que los bienes se desaceleran y registran su primera variación mensual negativa en casi dos años.
La reciente apreciación del peso podría verse relacionada con la desaceleración de los precios de los bienes, principalmente en los más sensibles a la tasa de cambio que restaron 0,21pp a la variación mensual de la categoría de bienes.
ANIF

Bogotá, octubre de 2026. News Press Service. En septiembre, la variación anual del Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicó en 6,29%, por encima del 6,24% de agosto y del 5,18% de septiembre de 2025, ha informado la Asociación Nacional de Instituciones Financieras.
Aunque el indicador total mostró una inflación que continúa acelerándose, el comportamiento por categoría revela una dinámica a dos velocidades, dice.
Por un lado, los precios de alimentos y servicios mantuvieron el impulso, con mayores variaciones anuales. Por otro lado, los bienes se desaceleraron y registraron su primera variación mensual negativa en casi dos años, lo que puede empezar a reflejar la apreciación del peso frente al dólar del 16,2% entre diciembre de 2025 y septiembre de 2026.
Al desagregar por categoría, los servicios y los alimentos explicaron el 72% de la variación anual de la inflación de septiembre.
En detalle, los servicios aportaron 3,26 puntos porcentuales (pp) a la inflación anual, con una variación de 7,19% (7,17% en agosto), y los alimentos 1,28pp, con una variación de 6,74% (6,10% en agosto). Los regulados aportaron 1,28pp, con una inflación anual de 6,69% (6,77% en agosto), y los bienes 0,48pp, con una variación de 2,87% (3,29% en agosto).

Un aspecto para destacar del resultado de inflación de septiembre es la desaceleración de los precios de los bienes. Esta canasta, que pesa 18,8% en el IPC, registró una variación mensual de -0,10%, frente a 0,21% en agosto, la primera caída mensual desde octubre de 2024. Con esto, su inflación anual pasó de 3,29% a 2,87%, la mayor desaceleración entre las cuatro categorías (-0,42pp).
Al agrupar los 70 rubros que componen la canasta de bienes en nueve subcategorías, se encuentra que vehículos, motos y bicicletas fue la subcategoría que más contrarrestó.
Los precios de estos bienes mostraron una variación mensual negativa de 0,98% en septiembre y aportaron -0,16pp a la variación mensual de bienes.
Dentro de ella, los vehículos particulares (nuevos o usados) registraron la menor variación mensual (-1,05%), con una caída anual de 2,85% y seis meses consecutivos en terreno negativo.
Le siguieron joyería y relojes, que restó 0,03pp por la caída mensual de 2,91% en artículos de oro y plata, cuyo precio en pesos refleja tanto la cotización internacional del oro como la tasa de cambio.
La electrónica y los electrodomésticos restaron otros 0,03pp, con caídas en televisores y equipos de imagen (-2,53%), neveras (-1,37%), lavadoras (-0,79%) y celulares (-0,53%).
En contraste, aseo e higiene fue la subcategoría que más aportó (0,04pp), por alzas en productos de limpieza (0,30%) e higiene oral (0,63%), seguida por bebidas alcohólicas y tabaco (0,03pp), impulsada por la cerveza (0,48%).
Al agrupar los bienes más sensibles a la tasa de cambio, mayoritariamente importados, se observa una variación mensual de -0,55%, que restó 0,21pp a la inflación de los bienes.
En contraste, el resto de la canasta aportó 0,12pp, con una variación de 0,19%. En términos anuales, la inflación de los bienes sensibles se desaceleró de 1,30% en agosto a 0,60% en septiembre, mientras que la del resto de los bienes pasó de 4,54% a 4,30%.
Estos resultados comienzan a reflejar el efecto de la apreciación del peso sobre los precios de los bienes y la inflación. Entre diciembre de 2025 y septiembre de 2026, el peso se apreció 16,2%, mientras que frente a septiembre de 2025 la apreciación fue de 18,9%.
Aun así, este choque a la baja no logro contrarrestar las presiones de servicios y alimentos que mantienen la inflación acelerada. El impacto neto en la inflación dependerá de la persistencia de estos movimientos y de su transmisión a los precios internos.
