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Euronews
Las tarifas anunciadas se extienden a algunas islas remotas sin comercio o incluso personas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha puesto en marcha un impuesto generalizado del 10% sobre las importaciones procedentes de todos los países del mundo.
En el listado publicado por la Casa Blanca, que ha generado dudas e incredulidad por la fórmula matemática empleada y la afrenta entre países amigos, se encuentra un territorio de ultramar completamente aislado y habitado en su mayoría por… pingüinos, el ave más abundante en este archipiélago.
En la lista de los 185 lugares afectados por los aranceles de Trump figuran las islas Heard y McDonald, un territorio marítimo australiano despoblado en mitad del Índico sur que no cuenta con soberanía propia y que se encuentra más cerca de la Base Davis, en la Antártida, que de la ciudad de Perth, en la costa oeste australiana.

Además de ser uno de los lugares más remotos de la Tierra, Heard y McDonald cuenta con el honor de albergar el pico más alto de Australia: el pico Mawson, un volcán de 2745 m de altura.
Las visitas están muy restringidas para preservar la ecología del lugar y requieren un permiso. Es uno de los territorios de ultramar australianos a los que se han impuesto aranceles específicos, por razones desconocidas, junto con las islas Keeling, la isla de Navidad y la isla Norfolk.
A esta última, una diminuta isla de 2.188 habitantes, se le ha impuesto un arancel del 29%, superior al que se aplica a las importaciones procedentes de la propia Australia.
El primer ministro del país oceánico, Anthony Albanese, ha dicho que no estaba seguro de por qué se había disparado contra la isla. «No creo que Norfolk sea un competidor comercial de la gigantesca economía de Estados Unidos», ha declarado Albanese a los medios de comunicación australianos.