
Bogotá, octubre de 2026. News Press Service. Se trata de una coalición fragmentada, integrada por partidos políticos diversos y sin una bancada mayoritaria de las filas más cercanas al presidente. Por eso, para algunas de las colectividades que la conforman, el relevo se leyó como una “cuota para los conservadores, que sí salieron a celebrar la llegada de Ordóñez.
Lo hicieron por medio de un trino: “Damos la bienvenida al nuevo ministro del Interior Alejandro Ordóñez Maldonado, su trayectoria jurídica, la firmeza de sus convicciones y experiencia en el servicio público marcan el inicio de una nueva etapa, que tiene importantes desafíos para el país y defensa del Estado de derecho.
Estamos seguros de que hará un gran papel en esta cartera ministerial. A Rodrigo Lara le expresamos nuestro reconocimiento”. Ordóñez empezó desde muy joven su militancia política en ese partido.
En el resto de la coalición, en cambio, el ambiente es de incertidumbre. Los integrantes del Centro Democrático fueron los primeros en dejarlo ver. Daniel Briceño dijo que la coalición estaba dispuesta a trabajar, pero también a “exigir estabilidad”.
Y la frase que resume la postura del partido es quizás la que dio el senador Andrés Forero, quien dijo que “se necesitan más puentes y mayor interlocución y diálogo, no menos”.
” A todos nos sorprendió porque veníamos construyendo una relación de confianza entre el ministro Lara y los sectores del Congreso. Apenas estaba iniciando la agenda de Gobierno. Pero las decisiones del gabinete son del presidente”, dijo a EL COLOMBIANO el senador Hernán Cadavid, del Centro Democrático.

De La U solo habló Norma Hurtado, desde el congreso de Camacol: “Los colombianos votaron por un nuevo proyecto político que representa el doctor Ordóñez y consideramos que va a llegar con un equipo que va a sacar adelante las propuestas de ese proyecto político”. Nadie más del partido se quiso meter en el tema.
Según fuentes enteradas, en La U la instrucción sería no hablar mucho del asunto, sobre todo porque la agencia Estrategia y Poder, de Carlos Suárez, apoyó en el pasado elecciones de Dilian Francisca Toro. Por eso, el grupo político más cercano a Toro estaría alineado con los “criterios” de quien le habla al oído al presidente.
En Salvación Nacional el único que dijo algo fue Germán Rodríguez: “Mi agradecimiento al exministro Rodrigo Lara por su gran labor en campaña y en la construcción de la Patria Milagro.
Al doctor Alejandro Ordóñez, le damos la bienvenida”. Los demás de esa bancada guardaron silencio total.
Lo más reciente que habían dicho sobre Lara eran mensajes de elogio, como el del propio Enrique Gómez apenas fue designado: “Sin duda la designación de Rodrigo Lara como ministro del Interior de la Patria Milagro es un acierto. Confiamos en que su gestión contribuirá a consolidar el proyecto político que millones de colombianos respaldaron en las urnas”.
En la bancada liberal “lamentaron mucho” la noticia. El representante Germán Rogelio Rozo lo dijo así: “Veníamos trabajando de manera sincronizada, como un reloj. haciendo las actividades propias de la concertación y el diálogo”. Y el representante Camilo Gómez, vocero del partido, dijo que pasaron del “susto” con la salida de Lara a estar llenos de preguntas.
Este diario también habló con la representante de Eimy Suárez, Cambio cal: “Ordóñez es un hombre que ha tenido trayectoria, tiene muchas cualidades, pero hay una expectativa grande en el Congreso de la República sobre cómo esta experiencia se va a traducir en interlocución y en construcción de procesos.
Un diálogo político exige firmeza en las convicciones, pero también generosidad para escuchar a quienes piensan distinto. Como partido acompañamos y coincidimos en las posturas del presidente, pero como congreso hay que ver cómo queda la capacidad de diálogo”.
Tras esos años lejos de las dinámicas políticas, Ordóñez llega hoy a un Congreso y una realidad política diferentes. Primero, la bancada más grande del Capitolio es de izquierda (el Pacto Histórico) y hay varios líderes de opinión fuertes con los que él no se ha relacionado antes.
Segundo, el Congreso apenas se estaba acostumbrando a relacionarse con Rodrigo Lara, por lo que hay varios legisladores asimilando su salida. Y es que hasta en la oposición reconocen que Lara se había ganado una suerte de “respeto”, pese a su carácter.
Con respecto a eso, una fuente enterada de las movidas del Capitolio Nacional dijo a este medio que a algunos congresistas actuales “les preocupa que Ordóñez no es una persona de buenos tratos, modales o formas”.
Y se refiere a que, aunque haya tenido relaciones directas con el Legislativo cuando fue procurador, “era una realidad de Congreso muy diferente”. Para ilustrarlo, la fuente dice que “la relación transaccional seguía vigente en esos gobiernos. Una cosa es conseguir un voto en entonces y otra es hoy”. A su vez, insiste en que
Como ocurre en toda tarea de esta naturaleza, en el camino pueden surgir diferencias de criterio y distintas maneras de entender algunas decisiones. Carta del presidente De la Espriella a Rodrigo Lara.
en esa época “se podía ir a negociar un voto si había compromisos de puestos en la Procuraduría o fallos favorables”, algo que “según lo que ha dicho el Presidente, probablemente no dejaría que hubiera una relación así con el Congreso. Son realidades distintas”.
Otra fuente que conoce los manejos del Legislativo asegura que no ve los choques con Ordóñez yéndose por lo ideológico, sino precisamente por esa línea dura del Gobierno con los congresistas. Por eso, dice la fuente que al Congreso “le espera una crisis” en su relación con el Gobierno.
Bajo reserva de identidad, un congresista le dijo a este medio que la reacción del Partido Conservador cayó mal entre las bases liberales y de La U.
“Sintieron que, sí Ordóñez llega como cuota conservadora, ese espacio de representación no se ha dado en las mismas condiciones para los demás partidos. Sería un mal mensaje para quienes creyeron en el cambio con el presidente Abelardo”, señaló.
Ordóñez tendrá dos grandes retos urgentes en la agenda legislativa: la reforma tributaria, presentada como una “ley de rescate fiscal”, y el Plan Nacional de Desarrollo, incluso si insiste en que buscará gobernar con la menor intervención posible del Congreso.
A esto se suman otras iniciativas en curso: el estatuto antiterrorista está prácticamente listo para ser radicado, mientras que la ley de sometimiento avanzó a plenarias.
El panorama podría ser distinto para la ley “antimermelada”, pues, al parecer, fue una iniciativa impulsada por Rodrigo Lara y no necesariamente contará con el mismo respaldo del Gobierno.
Sin embargo, se escucha en los pasillos del Capitolio que la llegada de Ordóñez no sería tan pronta como el anuncio; dicen que podría llegar incluso a finales de año. Mientras tanto, Cancino asumirá esas funciones.
