
Bogotá, febrero de 2026. News Press Service. La deserción escolar en Bogotá dejó de ser una cifra técnica para convertirse en una emergencia de derechos.
Así lo advirtió la concejal Rocío Dussán, al alertar que cerca de 85.000 niños, niñas y adolescentes están en alto riesgo de abandonar el sistema educativo oficial, pese a que el Distrito cuenta con uno de los presupuestos educativos más altos del país.
De acuerdo con cifras del SED 2025, Bogotá tiene aproximadamente 708.201 estudiantes matriculados en el sistema educativo oficial, pero un 12 % presenta marcación crítica de deserción, estamos hablando de 85.000 estudiantes, esto evidencia una crisis estructural de acceso, permanencia y continuidad escolar.

Las localidades más afectadas son Sumapaz (59 %), La Candelaria (46 %) y Santa Fe (30 %), territorios donde la vulnerabilidad social y la falta de respuestas institucionales agravan esta problemática.
“Bogotá tiene programas y estrategias, pero en los territorios más golpeados siguen existiendo barreras reales de acceso. Menos niños no significa menos responsabilidad institucional; significa mayor obligación de planear con enfoque territorial y de derechos”, señaló la concejal.
Las cifras oficiales dejan claro que la deserción no es una decisión individual, sino el resultado de fallas estructurales del sistema. Entre las principales causas reportadas se encuentran el cambio de residencia (26,93 %), el bajo rendimiento escolar (4,01 %) y la poca valoración de la educación por parte de padres o acudientes (1,24%).
A esto se suma un dato alarmante: en 2025 se reportaron 522 casos asociados a problemas de salud mental, que representan el 75 % de los casos registrados en esta categoría.
Aunque los orientadores escolares activan los protocolos institucionales, la denuncia apunta a que la respuesta del Distrito no es efectiva ni oportuna. “Se activa la ruta, pero no se garantiza la atención. El resultado es exclusión educativa y vulneración de derechos”, advirtió la cabildante.
La concejal también cuestionó que esta crisis ocurra sin que exista un problema presupuestal.
Para 2025, el Distrito destinó $6,97 billones al sector educativo y para 2026 se proyectan $7,56 billones.
“Con estos recursos, no es aceptable que miles de niños queden por fuera del sistema por falta de seguimiento y planeación, no se puede seguir normalizando la deserción escolar. Cada niño que sale del sistema educativo es un derecho vulnerado, una trayectoria truncada y una responsabilidad incumplida por el Distrito”, sentenció.
