
Bogotá, enero de 2026. News Press Service. “Es infame y vergonzoso que los niños y niñas indígenas Emberá sean utilizados por borrachos de esa comunidad para ingresar drogas y licor a las instalaciones de las Unidades de Protección Integral (UPI) como sucedió los días 31 de diciembre y 1 de enero”,
Así reaccionó el concejal Jesús David Araque ante los hechos denunciados por la Secretaría de Integración Social.
“Expreso mi rechazo total y pido que se investiguen también las agresiones contra los funcionarios distritales que denunciaron estos hechos en los dos albergues transitorios ubicados en el barrio Eduardo Santos y La Florida”, agregó.
De acuerdo con información oficial, la situación se tornó tan compleja que 51 menores de edad de la comunidad Emberá tuvieron que ser trasladados a los Centros Amar de la Secretaría de Integración Social para salvaguadar su integridad.
“Esto es una bomba de tiempo, por eso reitero mi llamado al Gobierno Nacional para que se garantice el retorno de los Emberá a su territorio en condiciones dignas y seguras”, agregó el cabildante.

Solo en la UPI La Rioja del Eduardo Santos hay 160 familias Emberá en un edificio que tiene fallas estructurales, eléctricas y sanitarias. “La vida de 388 personas indígenas sigue en riesgo. No son condiciones para vivir allí. ¡No esperen a que ocurra una tragedia!”, finalizó.
Es importante recordar que en el mes de diciembre el concejal Araque envió una carta firmada por 43 de los 45 concejales de la ciudad en la que se le solicitó al director de la Unidad de Victimas apoyo para el retorno de esta comunidad en cumplimiento de las órdenes de la Corte Constitucional y el Tribunal de Cundinamarca.
