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Un experimento en la Antártida ha detectado pulsos de radio que emergen desde debajo del hielo y no encajan con ninguna partícula conocida.
Los investigadores hablan abiertamente de nueva física… o de algo que aún no sabemos explicar
En la Antártida, uno de los lugares más extremos y silenciosos del planeta, ha aparecido un misterio que desconcierta incluso a los físicos de partículas.
No se trata de un fósil, ni de un lago oculto bajo kilómetros de hielo, sino de señales de radio que parecen surgir desde el interior de la Tierra, atravesando el continente helado para emerger cerca del Polo Sur.
El hallazgo, liderado por un equipo de la Universidad Estatal de Pensilvania y publicado en Physical Review Letters, ha dejado a los científicos en una posición poco habitual: reconocer que lo observado no encaja con la física conocida.
Un experimento que miraba al cielo… y encontró algo bajo el hielo

El descubrimiento se produjo durante el trabajo del experimento ANITA (Antarctic Impulsive Transient Antenna), un sistema de antenas de radio transportadas por globos estratosféricos que sobrevuelan la Antártida a más de 35 kilómetros de altura.
Su objetivo original era detectar neutrinos cósmicos, partículas casi fantasmales que atraviesan el universo sin apenas interactuar con la materia.
Pero lo que ANITA registró fue otra cosa: pulsos de radio que no llegaban desde el espacio, sino desde 30 grados por debajo del horizonte, como si algo hubiera atravesado la Tierra entera para salir justo bajo el hielo antártico.
Según el modelo actual de la física de partículas, esto no debería ser posible. Las únicas partículas conocidas capaces de atravesar el planeta —como los neutrinos tau— no generan señales con estas características ni con esa intensidad.
El equipo comprobó todas las explicaciones convencionales. Comparó los datos con más de 15 años de observaciones del Observatorio Pierre Auger, simuló escenarios de ruido cósmico y descartó fallos instrumentales, interferencias humanas o reflejos extraños en el hielo.
Nada cuadraba.
