
News Press Service
JUKE
Buenos días Colombia, en este país en que se ha vivido bajo el principio de la Triple E, resulta preocupante el acoso y amenazas a personas que ven como positivo el cambio en el procedimiento estatal tradicional, razón por la cual se debe analizar a profundidad éstos sucesos que enlutan al país, para pedirle a los Colombianos que debemos pasar a la triple A dónde podamos armonizar nuestra sociedad, libre de la Triple E del EGOISMO, y pensar más en el otro al igual que pido yo mi bienestar eliminando la segunda E, de la ENVIDIA, permitiendo que el prójimo también pueda progresar cómo yo y no justificar con la tercera E de EXCUSA lo anterior, que Resulta mezquino y violento .
Colombia debe entrar ya al principio de la Triple A, de ACTITUD, de querer hacer el bien y progresar, siguiendo con la segunda A de ADMINISTRAR, Administrar bien para todos y cerrar con la tercera A de AVANZAR
ACCIDENTE DE AVIONETA DE JEISON JIMÉNEZ
El accidente de la avioneta del cantante de música popular Yeison Jiménez ha generado una profunda inquietud pública que trasciende el ámbito meramente aeronáutico y se instala en el terreno de la seguridad, la libertad de expresión y la intolerancia política.
De acuerdo con informaciones que hoy son materia de investigación, la aeronave habría presentado averías en componentes eléctricos, las cuales, según hipótesis preliminares, no se descarta que hayan sido ocasionadas por la intervención de terceros.
Este hecho adquiere especial relevancia al ser contextualizado con otros episodios conocidos en el debate público, entre ellos la existencia de órdenes impartidas para generar afectaciones emocionales a personas defensoras de los proyectos sociales hundidos por la extrema a derecha, como la influencer monteriana María José Gómez, a quien —según versiones difundidas— se da la orden deliberadamente hacer llorar. Tales circunstancias, analizadas de manera integral, podrían configurar un patrón de hostigamiento que amerita una valoración rigurosa por parte de las autoridades.
Desde el punto de vista jurídico, resulta indispensable establecer si los daños detectados en la aeronave obedecen a causas técnicas, accidentales o a conductas dolosas que, de comprobarse, podrían implicar responsabilidades penales, incluida la posible existencia de un determinador, en los términos previstos por el derecho penal colombiano.
En este orden de hechos sistemáticos corresponde a los organismos competentes adelantar las investigaciones técnicas, probatorias y judiciales necesarias, garantizando el debido proceso, la presunción de inocencia y la búsqueda objetiva de la verdad.

No obstante, el análisis no puede desligarse del contexto político y social en el que se producen estos hechos. Yeison Jiménez ha expresado públicamente su respaldo a las reformas estructurales en materia de reforma agraria, salud, educación, vivienda, sistema pensional y régimen laboral, impulsadas por el Gobierno nacional y que han sido archivadas o hundidas en el Congreso con el voto de sectores políticos como el Centro Democrático y otros partidos identificados con la extrema derecha.
Esta postura ha convertido al artista en una voz visible dentro del debate público, lo que plantea interrogantes legítimos sobre si su posición política pudo hacerlo blanco de presiones, intimidaciones o actos de retaliación.
En una democracia, ninguna persona —y menos una figura pública— puede ser objeto de persecución, sabotaje o puesta en riesgo por ejercer su derecho a opinar y a respaldar transformaciones sociales.
La gravedad de los hechos conocidos exige no solo el esclarecimiento judicial, sino también una reflexión colectiva sobre los límites de la confrontación política y la obligación del Estado de garantizar la vida, la integridad personal y la libertad de pensamiento.
La sociedad colombiana no puede normalizar el silenciamiento ni la violencia encubierta. La verdad, la justicia y la protección de los derechos fundamentales deben prevalecer por encima de cualquier interés político o ideológico.
