Las cesantías llegaron a un máximo histórico de $26,1 billones al cierre del 2025, con un crecimiento aproximado de 17% vs. al año anterior. según Asofondos. El 16 de febrero vence el plazo para que los empleadores las consignen.
Invertir las cesantías en compra o remodelación de vivienda es una decisión financiera estratégica que mejora la calidad de vida y consolida el patrimonio familiar.

Bogotá, febrero de 2026. News Press Service. El próximo 16 de febrero vence el plazo para que los empleadores consignen las cesantías correspondientes al año 2025 a los fondos escogidos por los trabajadores.
Para Fedelonjas, invertir este ahorro en la compra o remodelación de vivienda es una decisión financiera estratégica que mejora la calidad de vida, y consolida el patrimonio personal y familiar.
De acuerdo con Asofondos, las cesantías alcanzaron un máximo histórico: $26,1 billones al cierre del 2025, con un crecimiento aproximado de 17% frente al año anterior.
El balance revela también que en 2025 las cesantías siguieron contribuyendo a materializar metas en vivienda: los trabajadores retiraron $3,3 billones para mejora o liberación de deuda de vivienda y $2,9 billones para compra de vivienda, rubros que representaron aproximadamente el 54% de los retiros totales en 2025.
Para Mario Ramírez, presidente de Fedelonjas, el sector inmobiliario ofrece múltiples opciones para quienes desean utilizar sus cesantías en la adquisición de vivienda nueva o usada, así como para quienes buscan mejorar su hogar mediante remodelaciones.

En un contexto económico retador y de mayor cautela financiera en 2026, invertir las cesantías en vivienda es una decisión estratégica que impacta positivamente la calidad de vida y la estabilidad patrimonial de las familias.
“Las cesantías y los intereses sobre las cesantías son recursos que se pueden usar para invertir en vivienda nueva o usada en zonas de desarrollo, o remodelar un inmueble, el cual puede incrementar su valor de manera significativa.
Estas decisiones generan beneficios patrimoniales significativos a mediano y largo plazo, contribuyendo al bienestar de las familias colombianas y al dinamismo del desarrollo urbano”, expresó Ramírez.
El uso de las cesantías para vivienda contempla diferentes escenarios:
Compra de vivienda nueva tipo VIS (Vivienda de Interés Social), VIP (Vivienda de Interés Prioritario) y no VIS.
Adquisición de vivienda usada o sobre planos.
Compra de lote o construcción en terreno propio.
Realización de remodelaciones, mejoras o reparaciones locativas.
Liberación de hipotecas o el pago de impuestos asociados al inmueble.
Todos los trabajadores formales podrán ver reflejado este ahorro en sus fondos de cesantías a más tardar el 16 de febrero, fecha límite establecida para la consignación.
Cabe recordar que esta prestación equivale a un mes de salario por un año calendario trabajado o proporcional si el período es menor a 12 meses.
Fedelonjas invita a los colombianos a informarse y asesorarse antes de tomar decisiones, recomendando acudir a agentes inmobiliarios y empresas afiliadas a las lonjas del gremio, quienes ofrecen acompañamiento profesional, conocimiento del mercado y respaldo institucional, fundamentales para aprovechar las cesantías de manera responsable y estratégica.
