El escritor se caracterizó por su visión pesimista del ser humano

News Press Service
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Alemania ha sido el hogar de innumerables mentes brillantes, como por ejemplo filósofos de la talla de Arthur Schopenhauer, quien se caracterizó a lo largo de sus 72 años por una visión pesimista y crítica del ser humano, en especial en todo lo referente a la riqueza acumulada y al dinero. Precisamente sobre esto pronunció una de sus citas más célebres y aplaudidas.

“La riqueza es como el agua del mar: cuanto más bebemos, más sedientos nos volvemos”, dijo en una de sus muchas reflexiones. Con ella, Schopenhauer pretendía demostrar la sed de acumulación por parte de las personas, pero destacando que esto no da ni garantiza la felicidad.La sed de riqueza y acumulación del ser humano
El filósofo denunció que el ser humano es un animal necesitado de fama, dinero, riqueza, bienes materiales y relaciones físicas. Aspectos como el dinero son, en ocasiones, una fuente constante de conflictos, que afectan a las decisiones de una persona en su día a día y pueden llegar a manejar los hilos de una vida entera.
Para Schopenhauer, lo que una persona es supone un incentivo mucho mayor para la felicidad que aquello que posee. Es decir, las posesiones no dicen quién es alguien, sino lo que es y lo que hace. Además, explicaba en su frase que el ser humano siempre desea más, aunque acumule grandes riquezas y tenga todo a su alcance.
Eso sí, el filósofo alemán destacó también que el dinero, a pesar de ser el centro de la diana de sus muchos males, supone un remedio esencial para sus desgracias y luchar contra aquello que se posiciona en su contra. Curiosamente, el propio Schopenhauer vivió en una familia acomodada y pasó sus días como rentista gracias a su herencia e inversiones, lo que le dio el contexto necesario para dedicarse por completo a la filosofía.
