El PIB creció 2,3% anual en el cuarto trimestre, por debajo del rango esperado por el mercado (2,8%–3,0%).
El mes de diciembre creció 1,7% en un contexto de menor dinamismo de la actividad agrícola y la industria.
El consumo de los hogares y el gasto público siguen sosteniendo la actividad en el corto plazo, pero los bajos niveles de inversión plantean riesgos para el crecimiento en los siguientes años.
El PIB del cuarto trimestre de 2025 sorprendió con un crecimiento anual de 2,3%, por debajo de las expectativas del mercado (2,8%-3,0%).

Bogotá, febrero de 2026. News Press Service. Este resultado contrasta con el desempeño observado en octubre y noviembre, cuando el crecimiento se ubicaba en 2,6% en promedio, y responde en buena medida a la desaceleración en diciembre, cuando la actividad económica creció apenas 1,7%, dice la Asociación de Instituciones Financiera de Colombia.
El menor dinamismo de diciembre estuvo explicado principalmente por el deterioro del sector agropecuario.
Cabe recordar que en 2024 se registró una producción histórica de café (47,4%), mientras que en 2025 cayó 24,4%. A esto se sumó la debilidad de la industria manufacturera, en la que la producción real se contrajo 0,6% en diciembre según la EMMET
Agrega que, desde la óptica de la oferta, el trimestre mostró crecimiento en gran parte de las actividades terciarias. En particular, la administración pública, el comercio, y las actividades de entretenimiento mantuvieron un dinamismo en línea con lo observado en octubre y noviembre.
En contraste, la explotación de minas y canteras continuó en terreno negativo, afectado por la caída en la extracción de minerales (-15,7%), incluso más profunda que la registrada en 2024 (-6,0%).
No obstante, se destaca la recuperación del carbón, que creció 3,2% tras haber caído 8,4% en el cuarto trimestre de 2024.
Asimismo, la construcción mantuvo un desempeño negativo, en respuesta a la dinámica de la construcción de edificaciones (-6,5%) en medio de la reducción del área causada (-6,7%) según el CEED2. Esto fue parcialmente compensado por el crecimiento de las obras civiles (6,3%), impulsadas por minas y plantas industriales (15,8%) y carreteras y vías férreas (3,9%) según el IPOC3.
Desde la óptica de la demanda, la demanda interna mostró un crecimiento de 2,3% por debajo del 3,7% de un año atrás.
Esta menor dinámica se atribuye a la caída en la inversión, pues la formación bruta de capital fijo se contrajo 2,9% tras crecer 10,2% en 2024. Por componentes, la inversión en vivienda se contrajo 8,5% y la de otros edificios y estructuras disminuyó 5,3%, lo que evidencia baja confianza para realizar inversiones inmobiliarias y en proyectos de infraestructura.

En contraste, el consumo de los hogares creció 3,0%, impulsado por servicios (2,3%), bienes no durables (2,6%) y durables (12,7%), consistente con el dinamismo en el comercio, transporte y alojamiento.
Por su parte, el gasto del gobierno mantuvo fortaleza (5,9%) atribuido al crecimiento del gasto de consumo final colectivo (6,9%) que se aceleró entre noviembre y diciembre por mayores contrataciones asociadas a procesos electorales.
En particular, la remuneración de asalariados de la organización electoral creció 134% en el trimestre.
El balance externo mostró una marcada desaceleración, las importaciones crecieron apenas 1,4%, el registro más bajo del año, frente al 11,0% acumulado hasta el tercer trimestre, explicado por una menor dinámica en las compras de bienes.
Por su parte, las exportaciones avanzaron 1,2%, impulsadas por los servicios (5,6%). Estos resultados configuran un crecimiento anual de 2,6% en 2025, por debajo de nuestra proyección de 3,0%.
En particular, la tasa de inversión en Colombia se redujo del 21% en 2019 al 16% en 2025, similar a la participación del gasto público el cual ha logrado desplazar parte de la inversión privada en los últimos años.
ANIF
