El prestigioso experto formado en la Universidad de Harvard asegura que debemos normalizar el proceso natural de envejecimiento y ser conscientes de todo lo que hemos logrado aumentar la esperanza de vida.

News Press Service
Men’s Health
Puede que sea el momento de valorar más lo que tenemos, apreciarlo en su justa medida y tratar de mejorar en la medida de nuestras posibilidades cada uno de los hábitos que conforman nuestro estilo de vida.
Todos tenemos el objetivo de envejecer de forma saludable y aumentar la longevidad y esa mentalidad de inconformismo, de querer vivir todo el tiempo que podamos, está bien.
Pero también debemos aprender a ser realistas porque nuestros límites biológicos son los que son. Y, en última instancia, cumplir años es algo natural que debemos normalizar sin caer en el drama.
¿Vivir más o vivir mejor?
“La gente piensa en el envejecimiento como una instantánea muy concreta. ¿Verdad? Pensamos en nuestros abuelos. Pensamos en la foto de un actor que conocemos y que ahora se encuentra en el ocaso de su carrera o de su vida.
Y miramos todo ese pelo gris. Miramos todas esas arrugas. Eso es una instantánea en el tiempo”, asegura el doctor William Li en el podcast de ZOE.
“Pero lo cierto es que en el momento en que nacemos, en el momento en que el médico nos saca del útero y nos da ese pequeño golpe en el trasero para que podamos respirar por primera vez, es cuando comienza el reloj del envejecimiento.

Envejecemos desde el momento en que nacemos”, añade el experto formado en la prestigiosa Universidad de Harvard.
“Y puede que para muchos -remarca- sea una perspectiva deprimente, pero yo diría que eso es solo porque nuestra construcción social del envejecimiento se centra en los componentes terminales de nuestra vida.
Pero si lo piensas bien, replantéate el envejecimiento de otra manera. El envejecimiento es completamente normal. Comienza desde el momento en que nacemos y simplemente avanzamos continuamente”.
Y hay una realidad en la que reparamos poco. Antes decíamos que nuestro inconformismo, ese querer morir jóvenes lo más tarde posible, nos hace que estemos constantemente buscando la mejora.
Y eso está bien, pero el objetivo no debe ser vivir más años porque eso es difícil de prever, la finalidad debe ser vivir los años que nos toquen en plenitud de facultades físicas y psicológicas mediante unos hábitos saludables.
“Cuando estudiaba medicina, en los años 90, la esperanza de vida media era de unos 72 años, a principios de los 70. Ahora la gente vive habitualmente hasta los 86, 87 u 88 años. Piensa en ello desde una perspectiva social. En nuestra sociedad, cuando vivimos en un país y una nación que tiene medios y recursos, todo el mundo envejece», comparte el doctor Li.
“Y hay otra cosa que debemos tener en cuenta. Hace 100 años, la mayoría de la gente solo vivía hasta los 40 o 50 años. Así que, en realidad, hemos duplicado nuestra esperanza de vida.
Quiero decir, aquí estamos quejándonos y lamentándonos por no vivir hasta los 100 años o aspirando a llegar a los 120. Yo diría que hay que dar un paso atrás y ver el panorama general. Hace cien años, no vivíamos ni la mitad de lo que vivimos ahora. Así que ahora estamos viviendo hasta los 80 años”, concluye el investigador.
Álvaro Piqueras
