Son 3.400 personas que gracias a la llegada del agua potable celebran la disminución de casos de enfermedades como la diarrea, especialmente en la población infantil. –
El Gobierno del presidente Gustavo Petro priorizó recursos por cerca de $11.000 millones para este proyecto dirigido a mejorar la vida de estas comunidades a través del agua potable.

Lloró, Chocó, 11 de marzo de 2026. News Press Service. Este proyecto priorizado y entregado por el Gobierno del presidente Gustavo Petro para garantizar a más de 3.400 personas de comunidades indígenas y afro el acceso al agua potable como derecho fundamental, consiste en 11 sistemas de captación de aguas lluvias (SCALL) dotados de plantas para la potabilización del líquido proveniente de las precipitaciones, que se caracterizan por su abundancia en la región Pacífica de Colombia.
A través del componente social, se busca fortalecer las capacidades de miembros de cada una de las 11 comunidades que reciben estos sistemas, diseñados de acuerdo con las características del territorio y de estas poblaciones rurales.

Estas son las 11 comunidades que recibieron estos sistemas de agua potable:
Antumiado, Chagaramia, Aguacate, Parruguera, Mumbu, Mindo, Playon, Toldas, Cuma, Lana y Villaclaret.
A esta última llegó la viceministra de Agua y Saneamiento Básico, Ruth Quevedo Fique, con el equipo del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, para hacer la entrega oficial de esta obra que contribuye a la reducción de la brecha que existe entre las zonas urbanas y rurales en materia de cobertura para el acceso al agua potable.
“Esta obra fue financiada por el gobierno del presidente Gustavo Petro, que ha puesto al agua como nuestro bien común y el eje para el progreso de las comunidades antes excluidas. El equipo del Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio estará acompañándolos en estos procesos en los que la participación comunitaria es muy importante, para hacer seguimiento y mantener la operación y sostenibilidad de estos sistemas”, destacó la viceministra Ruth Quevedo durante el encuentro con la comunidad.

El acceso al agua potable en estas comunidades indígenas y afro es sinónimo de mejores condiciones de salud.
Esto se evidencia con la puesta en marcha de estos sistemas que, al suministrar este bien común en condiciones idóneas para el consumo humano, ha contribuido a la reducción de casos de enfermedades como la diarrea, que se originan comúnmente por el consumo de agua sin tratar y afecta en mayor medida a niños y niñas.
Este proyecto contó con recursos por más de cerca de $11.000 millones, que hacen parte de las inversiones priorizadas por el Gobierno del presidente Gustavo Petro para cerrar brechas sociales en el Chocó.
Cada sistema que lo compone cuenta con paneles solares como fuente de energía para su funcionamiento.
También tienen tanques de almacenamiento que mantienen la calidad del agua. Además, cada familia recibió botellones a través de los cuales pueden suministrar agua a sus hogares y se convierten en símbolo de la transformación social que detona el acceso al agua potable.
