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Por Alberto Andreo Sandoval de Factchequeado
Una nueva misión a la Luna, y un nuevo regreso de las falsedades en torno a la llegada del hombre al satélite.
Con la misión Artemis II la NASA se planteó el reto, conseguido, de enviar a sus cuatro astronautas al lado oculto de la Luna.
En ese recorrido Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen han conseguido, además de ser los primeros en ver con ojos humanos esa parte del satélite, ser los seres humanos que más lejos han estado del planeta en toda nuestra Historia.
Vimos al cohete salir desde su plataforma de lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy en Florida el 1 de abril de 2026 y perderse de vista en busca del espacio. Vimos a los astronautas hablar flotando por la gravedad 0 espacial, hemos sabido de sus problemas con el inodoro, situación con la que el mismo presidente, Donald Trump, bromeó, y la misma Casa Blanca posteó en su cuenta de X (antes Twitter) la imagen tomada desde la órbita de la Luna de nuestro planeta tomada por los viajeros.

Nada de eso le alcanza a los defensores de la falsa teoría que afirma, con esta nueva misión, que se está repitiendo la supuesta mentira de que el 20 de junio de 1969, Neil Amstrong, comandante de la misión Apollo 11, fue el primer hombre en pisar la Luna.
“La misión lunar Artemis II demostró que el alunizaje de 1969 fue un engaño”, asegura un mensaje en X. Otro post en esa misma red social dice que las rocas lunares que el Apolo 11 se trajo en la primera visita de la Humanidad al satélite “eran falsas” y que eso “se descubrió en 2009”.
Más falsedades, ahora también generadas con IA
Circula una imagen que supuestamente muestra que uno de los livestream de la tripulación fue frente a un croma (pantalla de fondo unicolor), pero al fijarse detenidamente en la imagen se aprecian errores clásicos que cometen las aplicaciones de creación imágenes con inteligencia artificial (IA), como problemas al generar las manos (recuadros rojos) y otros más flagrantes, como que la astronauta Christina Koch no está sujeta por ningún cable (recuadro azul) o como se entrelazan sus piernas con la del compañero detrás de ella (recuadro amarillo).
También pasamos la imagen por Hive Moderation, My Detection y AI Image Detection tres herramientas de detección de imágenes creadas con IA.
El primer programa dictaminó que la probabilidad de que la imagen fuese creada con IA era del 78.3%; en el segundo, del 99.54% y en el tercero, del 100%.

También se ha dicho que el lanzamiento es un montaje porque el cohete se inclina y cambia de dirección en el aire.
Ese movimiento del cohete, como explica la BBC, tiene como objetivo reducir el gasto de combustible generado por la atracción gravitacional a la vez que busca equiparar el alejamiento del suelo y la caída para que la nave entre en órbita.
El “truco”, apunta la BBC, consiste no solo en volar en vertical “hacia arriba”, sino “también en volar ‘hacia abajo’ con la suficiente velocidad para que, a medida que la gravedad tira del cohete, este siga la curvatura de la Tierra y entre en un estado de caída libre perpetua”.
Además, ha circulado que el comandante de la misión, Wiseman, supuestamente dijo en una rueda de prensa que con Artemis II sería “la primera vez que enviamos seres humanos a la Luna”.
La declaración está recortada, ya que Wiseman añadió a continuación “y en órbita terrestre baja al mismo tiempo”, refiriéndose a la tripulación de la Estación Espacial Internacional con quienes mantuvieron una conversación el 7 de abril de 2026.
Pruebas de que sí llegamos a la Luna
No es la primera vez que se viaja a la Luna
Como recuerda la NASA en su web, además de integrantes del Apolo 11, astronautas de las misiones Apolo 12, 14, 15, 16 y 17 también pisaron la Luna. En total han pisado el satélite 12 hombres, todos estadounidenses. Y un total de 24 han hecho el viaje de ida y vuelta.
Rocas lunares más viejas que la Tierra
En el primero de los viajes exitosos, el del Apolo 11, los astronautas volvieron con 800 libras (algo más de 362 kilos) de rocas lunares. En una entrevista con la Agencia Sinc, Richard Carlson, investigador del Carnegie Institution for Science y autor de un trabajo publicado en la revista Science en 2019 por el 50 aniversario de la llegada al satélite, explicó que “la mayoría” de la superficie de nuestro planeta es “bastante joven en términos geológicos, de apenas 200 millones de años”.
Eso se debe, añadía, a que la Tierra es un planeta “vivo” en cuanto que es “activo geológicamente” y “cualquier registro de los procesos implicados en su formación hace tiempo que fue eliminado por esta actividad continua”. Eso sí, añadía, “la mayoría de la superficie lunar tiene más de 4,000 millones de años, y algunas partes se acercan a los 4,400”.
Es decir, tenemos piedras de la Luna en la Tierra… más antiguas que las propias piedras terrenales.
Otras desinformaciones relacionadas con la llegada a la Luna
Las huellas dejadas por Neil Armstrong no coinciden con su traje
Como ya explicamos en Factchequeado, se compartió un video en el que se utilizaba el falso argumento de que las huellas dejadas por Neil Armstrong no coincidían con su traje para decir que la misión del Apolo 11 fue un montaje.
La explicación era más sencilla: la foto que se difundió como la huella de Amstrong en realidad era de su compañero Edwin “Buzz” Aldrin, el segundo hombre en la Historia de la Humanidad en pisar la Luna.
La bandera no ondea

Un clásico de las teorías conspiranoicas es que dicen que el primer alunizaje era un montaje porque la bandera que clavaron no se mueve. ¿Cómo puede estar la bandera que los integrantes del Apolo 11 clavaron en suelo lunar ondeando si no hay atmósfera en nuestro satélite, y por tanto nada de viento sino el vacío? Simple: se le añadió una varilla metálica en su parte superior horizontal para que se mantuviera firme, como explica el Instituto de Física del Reino Unido e Irlanda en su web.
La bandera “no se mueve en absoluto”, asegura, y apunta que la “impresión” de que ondea se debe a que “la débil gravedad lunar no es lo suficientemente fuerte como para alisar la bandera”.
“Tras ondear ligeramente mientras los astronautas las clavaban en la superficie lunar, ha permanecido inmóvil desde entonces”, sentencia el instituto.
El Apolo 11 no fue solo a pasear a la Luna. El tiempo que estuvieron en su superficie lo aprovecharon para hacer todo tipo de experimentos y desplegar equipo científico. Uno de ellos fueron los retroreflectores.
Como explica la NASA en su web, estos aparatos son “pequeños conjuntos de espejos” a los que los científicos apuntan láseres.
Al calcular el tiempo que tardan en ir y volver facilita “mediciones excepcionalmente precisas de la órbita y la forma de la Luna, incluyendo cómo cambiaba ligeramente debido a la fuerza gravitatoria de la Tierra”.
