
Bogotá, mayo de 2026. News Press Service. El pasado 29 de abril, se lanzó en Bogotá la exposición del proyecto sobre Infancia, Memoria y Conflicto: “Casa para Mariposas. Arquitecturas imaginadas para la paz».
El encuentro se llevó a cabo en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación y fue profundamente humano. Allí los niños víctimas directas e indirectas de la guerra les mostraron a los adultos a través de sus maquetas que ellos mismos hicieron, como se puede narrar no sólo la violencia que vivieron sino la resiliencia como el mejor camino para construir un mejor país.

El proyecto sobre Infancia, Memoria y Conflicto fue realizado por LunÁrquicos: Práctica experimental de arquitectura para niños y adolescentes dirigido por la arquitecta Fabiola Uribe, con la coautoría de Carlos Barberá, profesor de la Universidad de Alicante, España.
Durante el recorrido se pudo apreciar como en cada maqueta que construyeron los niños de San Jacinto en Montes de María (Bolívar), Catatumbo (Norte de Santander), Arauca, Cauca y Putumayo, transformaron su dolor en esperanza y sueños.
Por ejemplo “Ailyn” de 15 años reclutada a la fuerza a los 12, le mataron su gato frente a ella por pertenecer a un grupo armado. En su memoria construyo una biblioteca donde hay libros que cuentan la dureza que han vivido las mujeres en el conflicto y exhorta a que “no se dejen manipular o dominar”. (Fundación CRAN)
Durante el lanzamiento las niñas y niños de San Jacinto, Montés de María. recordaron la importancia de no sólo mirar al pasado y como si es posible reconstruir la historia a través del camino de la resiliencia, nada fácil es cierto, pero que por lo menos nos permite acercarnos a una Colombia en paz.
La arquitecta Fabiola Uribe directora LunÁrquicos y quien realizó el proyecto Infancia, Memoria y Conflicto como: Práctica experimental de arquitectura para niñ_s y adolescentes, asegura que el objetivo es poder mostrar de manera itinerante esta experiencia con otros grupos de niños afectados por la violencia y construir espacios donde se recoja la memoria a través de estas maquetas.
Invitó que este proyecto no sea un punto final, sino un punto de partida. Quiere que la exposición sea itinerante y poder llevar estos talleres de memoria a otras ciudades y contextos porque cada territorio tiene su dolor, y cada niño tiene derecho a un espacio donde su memoria sea protegida.
El proyecto contó con la coautoría de Carlos Barberá, profesor de la Universidad de Alicante, España.
También contó con el respaldo de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia, el apoyo del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación de la Alcaldía Mayor de Bogotá.
Además, participaron organizaciones comprometidas con la protección de los derechos de la infancia como la Fundación CRAN, Asociación Red Antorchas, la Corporación Jurídica Humanidad Vigente y la Plataforma Colombiana por el protagonismo de niños, niñas y jóvenes.
¿Hasta cuándo y cómo visitarla?
La exposición estará abierta al público hasta el 21 de junio.
Horario: lunes a sábado, de 8:00 a.m. a 5:00 p.m.
La entrada es libre.
