El balance oficial ascendió a mil personas fallecidas y más de 3.000 heridas, mientras continúan las labores de búsqueda entre estructuras colapsadas
Resumen de agencias
La tragedia provocada por el doble terremoto que sacudió el norte de Venezuela sigue creciendo.

Caracas, junio de 2026. News Press Service. Casi 48 horas después de los sismos que golpearon el país, el balance oficial ascendió a 1.000 las personas fallecidas y más de 3.000 heridas, mientras continúan las labores de búsqueda entre estructuras colapsadas y zonas que permanecen parcialmente incomunicadas.
De forma paralela, organismos internacionales estiman que más de 50.000 personas permanecen desaparecidas, en medio de una emergencia que mantiene bajo presión la capacidad de respuesta del país.
La mayor afectación continúa concentrándose en La Guaira, uno de los estados más golpeados por el impacto de los dos terremotos.
Allí, edificios colapsados, barrios destruidos y calles cubiertas por concreto y estructuras metálicas han convertido el paisaje en una zona de desastre.

Familiares, vecinos y voluntarios siguen removiendo escombros en busca de sobrevivientes, muchas veces sin maquinaria suficiente para avanzar con rapidez.
Ante el deterioro del orden público y los reportes iniciales de saqueos, la presidenta interina Delcy Rodríguez anunció la militarización completa de La Guaira, una medida que busca reforzar la seguridad y facilitar el ingreso de ayuda humanitaria.
Como parte de las restricciones, desde las 7:00 p. m. de este viernes quedó limitado el ingreso de particulares a las zonas afectadas. Las personas interesadas en apoyar deberán registrarse previamente como voluntarias y obtener autorización oficial.
“Queremos garantizar la seguridad, el orden interno y facilitar las labores de rescate”, señaló la mandataria al anunciar el despliegue.
La escena se repite en distintos sectores del norte venezolano: grupos de rescatistas iluminando ruinas con linternas, vecinos removiendo bloques con herramientas improvisadas y familias esperando noticias.

Los hospitales también enfrentan presión creciente. Centros asistenciales como el Hospital Vargas de Caracas y el Hospital Doctor Domingo Luciani han recibido cientos de pacientes, principalmente provenientes de La Guaira, con lesiones traumáticas y fracturas.
Al mismo tiempo, miles de personas permanecen fuera de sus viviendas por el temor a nuevos colapsos y por la falta de refugios habilitados.
La emergencia también se ha agravado por interrupciones en servicios esenciales como agua, electricidad y transporte.
Parte de las operaciones aeroportuarias y logísticas continúan afectadas.
