El dramaturgo portugués por utilizar esta herramienta para dar forma a una comunicación auténtica y honesta, en la que expresemos todo aquello que sintamos.

News Press Service
AS
En una sociedad como la actual, en la que la fama, el reconocimiento ajeno y la multitarea tienen un papel protagonista, en muchas ocasiones las personas, ya sea por seguir a cómoda mayoría para evitar la confrontación o por enmascarar lo que uno realmente piensa, optan por no expresar sus sentimientos y opiniones en lugar de ser honestas y decir lo que sienten, evitando así el juicio ajeno.
“El ser humano no recibió el don de la palabra para ocultar sus pensamientos”, son las palabras que pronuncia José Saramago al respecto.
El novelista portugués fue galardonado con el prestigioso Premio Nobel de Literatura en 1998 gracias a su capacidad para “volver comprensible una realidad huidiza”, sostenida por elementos como la imaginación, la compasión y la ironía.

En este caso, el dramaturgo luso invita a los individuos a llevar a cabo una profunda reflexión sobre la honestidad, sugiriendo que la palabra es una herramienta demasiado poderosa como para evitar expresarse o proteger nuestros verdaderos sentimientos o intenciones.
Así, la palabra debe ser nuestro salvoconducto en cualquier situación que se nos presente en nuestro día a día.
Y es que, si no somos capaces de expresarnos correctamente o, si lo hacemos, la utilizamos de forma incorrecta o poco productiva, el resultado siempre será negativo para la persona afectada.
De esta manera, José Saramago vincula el don de la palabra con conceptos como la comunicación auténtica y la honestidad, elementos que deben protagonizar nuestra vida y que, utilizados de forma adecuada, nos proporcionarán un periodo vital más tranquilo y ajeno a confrontaciones con otras personas.
