“No vamos a permitir más ideología de género en los colegios”, la concejala propone que la enseñanza en colegios se limite a la evidencia médica, científica y anatómica.

Bogotá, agosto de 2026. News Press Service. La concejala de Bogotá Tata Hernández radicó un Proyecto de Acuerdo clave que busca proteger el desarrollo de la niñez y garantizar que la educación sexual en las instituciones educativas del Distrito se imparta bajo un enfoque estrictamente biológico y científico.
La iniciativa surge como respuesta directa a las medidas del Gobierno Petro, como la Resolución 1350 de 2026, que obligan a impartir contenidos de ideología de género a los niños en las aulas, sin la autorización ni el previo conocimiento de sus padres de familia.
«Hoy en nuestros colegios se imparten contenidos de ideología de género a nuestros niños sin que las familias lo sepan. No podemos permitir que la educación de nuestros hijos sea manipulada con información sesgada. Radiqué este Proyecto de Acuerdo para que la educación sexual en Bogotá vuelva a la biología, a la anatomía y a la ciencia», señaló la concejala Hernández.
De acuerdo con la propuesta, con la aprobación de este proyecto no se podrán impartir contenidos, metodologías o enfoques que desconozcan la realidad biológica del ser humano o que induzcan confusión en los estudiantes respecto de su identidad sexual durante sus etapas de desarrollo.

«El objetivo es muy claro: que nuestros niños entiendan su cuerpo y sus procesos de crecimiento desde la evidencia científica y la salud pública. Queremos garantizar la protección integral de la niñez, fortalecer el autocuidado y devolverles el control a los padres de familia sobre la formación de sus hijos», explicó Hernández.
Ante esta situación, la concejala hizo un llamado a la comunidad educativa y a las familias bogotanas para respaldar la iniciativa y ejercer veeduría sobre los contenidos que se enseñan en las aulas de la capital.
«La prioridad debe ser la salud, el cuidado y el respeto por la vida humana. Las aulas de Bogotá deben ser espacios de aprendizaje científico y no escenarios de experimentación ideológica», concluyó la concejala.
