El próximo 27 de agosto, más de 70 entidades y organismos deberán responder ante el Concejo de Bogotá sobre las condiciones de la ciudad para enfrentar un sismo de gran magnitud, desde la capacidad de rescate y atención hospitalaria hasta el estado de puentes, edificaciones, redes de agua y planes de emergencia.

Bogotá, agosto de 2026. News Press Service. El próximo 27 de agosto, el Concejo de Bogotá realizará un debate de control político para establecer qué tan preparada está la ciudad para enfrentar un sismo de gran magnitud y cuál sería la capacidad real de respuesta de las entidades del Distrito ante una emergencia de estas características.
El debate fue convocado por el concejal Julián Espinosa Ortiz, presidente de la Comisión de Gobierno, a través de la Proposición 619 de 2026, aprobada el pasado 10 de julio. La citación busca que las entidades distritales entreguen información concreta sobre sus niveles de preparación, capacidad de respuesta, infraestructura, recursos disponibles y planes de emergencia frente a un posible evento sísmico.
Entre las entidades citadas se encuentran IDIGER, Bomberos de Bogotá, las secretarías de Salud, Seguridad, Planeación, Hábitat, Hacienda y Gobierno, el IDU, la Secretaría de Movilidad, el Acueducto de Bogotá y las cuatro Subredes Integradas de Servicios de Salud, entre otras entidades distritales.
También fueron invitados la Personería, Contraloría y Veeduría Distrital, así como las cinco Curadurías Urbanas de Bogotá.

Uno de los principales interrogantes estará dirigido al IDIGER, que deberá informar cuál es el escenario de amenaza sísmica analizado para Bogotá, cuáles son las fallas geológicas que tienen influencia en el Distrito y con qué recursos logísticos cuenta actualmente la ciudad para atender el peor escenario de afectación.
Por su parte, Bomberos de Bogotá deberá responder cuántas de sus estaciones cumplen actualmente con las condiciones de sismorresistencia, cuántos grupos de búsqueda y rescate certificados tiene la ciudad, cuál es su autonomía y cuál sería su capacidad máxima de atención ante un evento sísmico complejo.
La Secretaría Distrital de Salud deberá entregar información sobre cuántos hospitales, clínicas y edificaciones destinadas a la atención en salud cumplen condiciones de sismorresistencia, diferenciando entre instituciones públicas y privadas, además de establecer cuál es la capacidad efectiva disponible para atender la peor situación de desastre en Bogotá.
El debate también pondrá la lupa sobre la infraestructura de la ciudad. El IDU y la Secretaría de Movilidad deberán informar sobre las condiciones actuales de los puentes peatonales y vehiculares y de la red semafórica, así como los planes de manejo del tráfico que se activarían ante un sismo de alto grado.
A su vez, el Acueducto de Bogotá deberá explicar cuál sería la posible afectación de las redes de acueducto y alcantarillado, así como de presas, represas y embalses, y cómo se garantizaría el suministro de agua potable a la población después de una emergencia.
Otro de los puntos centrales será la seguridad de las edificaciones. Las Secretarías de Planeación y Hábitat deberán informar sobre las acciones adelantadas para reducir los efectos de un sismo en las construcciones urbanas y rurales, mientras que las Curadurías Urbanas deberán explicar cómo verifican el cumplimiento de las normas de sismorresistencia, cuántas licencias fueron negadas entre 2022 y 2026 por incumplimientos relacionados con estas normas y si han identificado irregularidades que puedan comprometer la seguridad estructural de edificaciones.
El debate buscará responder una pregunta fundamental para los bogotanos: si mañana ocurriera un sismo de gran magnitud, ¿está realmente preparada Bogotá para proteger la vida de sus ciudadanos, rescatar a quienes resulten afectados y garantizar servicios esenciales durante la emergencia?
La proposición establece además que todas las entidades del Distrito deberán informar si sus propias sedes e inmuebles cumplen las normas de sismorresistencia y cuándo fueron actualizados sus respectivos planes de emergencia, aportando los soportes correspondientes.
