
Bogotá, septiembre de 2026. News Press Service. En Bogotá como en las grandes urbes del mundo, la inseguridad es uno de los principales problemas y más difíciles de controlar, por parte de las autoridades para brindar bienestar a la ciudadanía.
La capital colombiana y el centro del país se encuentran conmocionados por un hecho de intolerancia ocurrido en la estación de Terrenos, de la localidad de Soacha, población limítrofe con el Distrito, en donde una pareja intentó acceder al servicio de transporte sin pagar el tiquete, pero cuando se les exigió cumplir con la obligación, un hombre atacó con cuchillo al guarda de seguridad, quien resultó muerto.
HECHOS
“¡Qué pecado!”, relataba una testigo de los hechos cuando sus compañeros intentaban salvarle la vida, llevándolo a rastras hasta un centro de salud justo al frente de la estación de TransMilenio.
El propio alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, señaló que este caso “no va a quedar en la impunidad” y detalló que desde el Distrito se apoyará a las autoridades “para garantizar que estos delincuentes paguen por lo que hicieron y se queden en la cárcel».

Este hecho se da en un contexto marcado por agresiones contra los trabajadores de TransMilenio durante 2026. De acuerdo con cifras presentadas por el concejal Juan David Quintero, desde enero hasta abril de este año ya se presentaban 184 agresiones contra guardias de seguridad, perpetradas por evasores del pasaje.
Los ataques se han ejecutado a mano limpia o con arma blanca en su mayoría. Esta situación ha enfocado parte del debate público sobre el orden y buena convivencia en estaciones y portales de TransMilenio.
De acuerdo con Top Guard, Garzón cumplía con su jornada de vigilancia en Terreros, como lo acostumbraba. Una de sus funciones en esta estación -una de las más concurridas del sistema- era evitar la evasión del pago para ingresar a TransMilenio.
Hacia las 9:50 de la mañana, Cristian le pidió a una persona que pagara su pasaje, como parte de su trabajo. Sin embargo, fue víctima de una agresión con arma blanca que acabó con su vida, pese a los esfuerzos de sus compañeros que intentaron auxiliarlo. “Cristian Garzón murió por pedirle a alguien que pagara un pasaje.
Esa verdad, tan sencilla como devastadora, debe resonar en la conciencia colectiva de nuestra sociedad”, detallaron desde la empresa.
Y TransMilenio informó que Cristian David Garzón Castro se desempeñaba como colaborador perteneciente a la escuadra antievasión de la empresa privada. “La Entidad expresa sus más sinceras condolencias y solidaridad a los familiares, amigos y compañeros de la víctima en este difícil momento”, indicaron.
La empresa de movilidad también invitó a reflexionar sobre este lamentable hecho y el respeto por la vida.
“Ninguna diferencia, discusión o situación relacionada con el acceso al transporte público puede justificar la violencia. La vida humana tiene un valor invaluable y no puede valer menos que un pasaje. Como sociedad, debemos rechazar toda forma de agresión y trabajar por una cultura de respeto, diálogo y protección de la vida”, puntualizaron.
