
Por Carlos Villota Santacruz
Cartagena de Indias, enero de 2026. News Press Service. De niño en la ciudad de Cartagena, Ariel Flórez se enamoró de la música, gracias a su padre. «Descubrí la música. Una fragancia que está en mí a los 53 años», dice
Este cartagenero, está radicado hace 25 años en la ciudad de Hamburgo en Alemania, donde su música de escucha, se aplaude y se valora, a través de diversos instrumentos como la flauta, saxofón y clarinete, además la persuasión (afrolatina)

Caminando la ciudad de Cartagena, se reencontró con sus raíces, en medio de la brisa del caribe colombiano. «Ariel Flórez, tiene un ángel a la hora de interpretar un instrumento musical, gracias a su disciplina y una visión de la cultura Latina en Europa», subrayó
En los primeros días de enero de 2026, la vida le regaló la oportunidad de celebrar su cumpleaños, en la tierra que lo vio nacer, la ciudad de Cartagena, inmersa en una transformación urbanística con la «cara mar».
En Hamburgo, en Alemania, ha alcanzado un nombre gracias a sus presentaciones en ese país, Suiza y otros países de Europa. «Es un gran profesor de música, con un sabor latino que llega al corazón», señalan sus alumnos.
Aprendiendo alemán (escribirlo y hablarlo) a través de la música, además de recorrer su geografía, en particular en ciudades como Hamburgo y Berlín.
Ariel Flórez, dejó su huella en su visita a la ciudad de Cartagena, donde habló con su familia, amigos y conocidos, sin dejar a su flauta, que acompaña sus composiciones como «Café Blus», «Mi Salsa me sabe a Mango», en el radar de la música Latina en Alemania.
Regreso a Alemania, bajo el amor y el agradecimiento a Cartagena, donde AJA, el Caribe colombiano, tiene color, magia y música.
