El desempeño exportador en el inicio de 2026 estuvo marcado por una expansión relevante en febrero (+11,4%) y en el acumulado del bimestre (+12,1%), una recuperación frente al bajo crecimiento de 2025.

Bogotá, abril de 2026. News Press Service. El crecimiento de las exportaciones fue impulsado principalmente por el oro no monetario, cuyo fuerte aumento respondió a condiciones internacionales de precios, reafirmando su papel como activo refugio en un contexto de incertidumbre global.
La menor contribución de los combustibles, junto con un fortalecimiento de las exportaciones no minero energéticas (NME), reconfiguran la estructura exportadora.
El 2026 inició con un fuerte impulso en la demanda por exportaciones colombianas. Durante los dos primeros meses del año, la oferta exportable registró un incremento notable, explicado en buena medida por el dinamismo de las ventas externas de oro, favorecidas por su papel como activo refugio en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.
No obstante, también se mantuvo el fortalecimiento de las exportaciones no minero energéticas (NME) dentro de la canasta. Esta dinámica ha estado acompañada de una recomposición frente al tradicional predominio del grupo de los combustibles, que, aunque conserva una participación relevante, ha venido perdiendo peso relativo.

En febrero, las exportaciones alcanzaron US$4.211 millones FOB, evidenciando un crecimiento del 11,4% anual. En el acumulado entre enero y febrero, las ventas externas sumaron US$8.470 millones FOB, que representó un incremento del 12,1% anual frente al mismo periodo un año atrás.
Este desempeño resulta especialmente favorable al compararse con el bajo crecimiento registrado al cierre de 2025 (1,3% anual), lo que confirma una recuperación en el arranque del año.
Por su parte, las exportaciones de bienes minero energéticos (ME) que totalizaron US$4.246 millones crecieron 14,8% anual en el acumulado del primer bimestre.
Dentro de este grupo, el oro no monetario se consolidó como uno de los principales motores del crecimiento exportador, con ventas externas por US$1.457,9 millones FOB, lo que representó un incremento de 124,3% anual y una participación de 17,2% en el total exportado.

Este comportamiento se explicó principalmente por un efecto precio, más que por mayores volúmenes exportados: mientras las cantidades crecieron 29,8% anual, el valor exportado se vio impulsado por el significativo aumento en las cotizaciones internacionales del oro (+50,1% anual) , en un contexto internacional caracterizado por la pérdida de apetito por el dólar, derivado de decisiones relacionadas con la Reserva Federal y su posterior reflejo en la valorización de otros activos como el metal precioso.
En contraste, el componente de combustibles mostró un desempeño desfavorable. En el último año, su participación pasó de 39,7% a 33,3% del total exportado en febrero.
En términos de valor, las exportaciones alcanzaron US$2.866 millones FOB en el bimestre (-6,6% anual), resultado asociado principalmente a menores ventas de petróleo y sus derivados.
A su vez, las exportaciones NME mantuvieron la senda de expansión observada al cierre de 2025.
En el periodo, esta categoría sumó US$4.222 millones FOB, con un crecimiento anual de 9,5%. Al interior del grupo, se destacó el desempeño del segmento agropecuario, que concentró cerca de la mitad de la canasta NME (46,8%) y registró un crecimiento de 16,6% anual, impulsado por unas mayores ventas externas de productos como café, banano y aguacate hass.
En suma, se registran señales mixtas. El oro y agro favorecieron la dinámica exportadora, principalmente por factores coyunturales, mientras la caída de las ventas de combustibles recompone la canasta exportadora
ANIF
