Más de 500 vendedores usan pipetas de gas en el espacio público, según el IPES
Concejo advierte riesgos para la seguridad y pide decisiones de fondo a la Administración

Bogotá D.C. – enero de 2026. News Press Service. El Concejo de Bogotá concluyó el debate de control político sobre los riesgos del uso de pipetas de gas en el espacio público, una problemática que involucra seguridad ciudadana, orden urbano y economía informal, y frente a la cual persisten vacíos de regulación y control institucional.
De acuerdo con cifras del Instituto para la Economía Social – IPES, en la ciudad hay 14.821 personas caracterizadas que venden alimentos en el espacio público, de las cuales 524 utilizan pipetas de gas, sin que exista una autorización ni protocolo claro por parte del Cuerpo Oficial de Bomberos para regular su uso.
Durante el debate, varios concejales advirtieron que esta situación pone en riesgo vidas, especialmente en zonas de alta afluencia de personas, y cuestionaron que, pese a que el control del espacio público es competencia directa de las alcaldías locales, estas no hicieron presencia en el debate.
Posturas del Concejo
Desde distintas bancadas se coincidió en la necesidad de organizar y recuperar el espacio público, aunque con enfoques diversos.

Las concejalas y concejales Quena Ribadeneira, José Cuesta, Ana Teresa Bernal, Heidy Sánchez y Rocío Dussán (Pacto Histórico) insistieron en que cualquier medida debe ser incluyente, basada en el diálogo y sin criminalizar a los vendedores informales.
En la misma línea, Óscar Bastidas (MAIS) y Andrés Onzaga (Alianza Verde) propusieron avanzar en regulación, pedagogía y concertación, con apoyo institucional para quienes dependen de estas actividades.
Por su parte, Cristina Calderón y Jesús David Araque (Nuevo Liberalismo), Diana Diago y Julián Uscátegui (Centro Democrático), Clara Lucía Sandoval (Partido Liberal) y Samir Bedoya (MIRA) alertaron sobre la normalización del desorden, la falta de controles efectivos y la inexistencia de herramientas claras para que Bomberos ejerza vigilancia. También señalaron la presencia de mafias que se lucran del espacio público, afectando a los más vulnerables.
El concejal Emel Rojas (Nueva Fuerza Democrática) propuso crear una mesa de trabajo o Comisión Accidental, mientras que Juan David Quintero (En Marcha) reclamó mayor articulación entre alcaldías locales, Policía y entidades distritales, señalando que las acciones actuales son incompletas.
Respuesta de la Administración Distrital
La directora del DADEP, Lucía Bastidas, reconoció que la informalidad ha venido creciendo en Bogotá, influenciada por fenómenos como el desplazamiento desde regiones como el Cauca y el Catatumbo. Señaló que organizar el espacio público beneficia a toda la ciudad y admitió que existen estructuras ilegales que se aprovechan de la vulnerabilidad.
La directora del IPES, Diana Catalina Arciniegas, reiteró que la entidad trabaja con el Consejo Local de Vendedores Informales y recordó que entre quienes ocupan el espacio público hay adultos mayores, personas con discapacidad y mujeres cabeza de hogar.
A su turno, el secretario de Gobierno, Gustavo Quintero, presentó los avances generales de la Administración en materia de recuperación del espacio público y afirmó que se trabaja para lograr una Bogotá más ordenada en 2026.
Cierre y conclusiones
La concejala citante Sandra Forero (Centro Democrático) cerró el debate señalando que el problema del espacio público es un asunto de cómo se gobierna la ciudad y advirtió que frente al uso de pipetas de gas existe un “pimponeo institucional”, en el que ninguna entidad asume plenamente la responsabilidad, poniendo en riesgo a vendedores y ciudadanos.
El Concejo de Bogotá anunció que hará seguimiento estricto a los compromisos de la Administración, especialmente en lo relacionado con regulación técnica, control por parte de Bomberos y el rol de las alcaldías locales.
