

Bogotá, enero de 2026. News Press Service. El gobierno, la Alcaldía Mayor y la Gobernación de Cundinamarca acordaron restaurar las instalaciones del Hospital San Juan de Dios, en el centro de Bogotá, que dejó de funcionar desde septiembre de 2001.
El gobierno entregará 1,6 billones de pesos para renovar la infraestructura a pesar de los desacuerdos entre el presidente Gustavo Petro y el alcalde Carlos Fernando Galán sobre la viabilidad del proyecto. Lo anunciaron públicamente desde las instalaciones del hospital.
“Queremos que el San Juan de Dios vuelva a ser un complejo hospitalario al servicio de la gente y un centro de formación de las nuevas generaciones de médicos en nuestro país”, dijo el alcalde Galán. Añadió que el hospital estará enfocado en atender a las poblaciones más pobres y vulnerables de la ciudad.
El complejo del San Juan de Dios estará enfocado en adultos mayores. Además, dentro del acuerdo, se asignará la operación del Hospital Universitario San Juan de Dios y Materno Infantil en los predios históricos del San Juan de Dios.

Y se contempla que el Distrito ceda en comodato la operación del hospital con el fin de restaurar servicios de consulta externa, apoyo diagnóstico –que se ofrecieron entre 2016 y 2020–, y transformarlo en un moderno centro de Urgencias, Trauma y Especialidades Médico Quirúrgicas.
“Llevo 28 años defendiendo este hospital”. Dijo el presidente Petro en su intervención desde el hospital. Desde que fue alcalde de Bogotá, Petro ha tenido una cruzada por mantener el San Juan de Dios.
En su alcaldía compró por 157 mil millones de pesos el complejo del San Juan de Dios. Su reapertura es uno de los principales símbolos de la lucha popular de Petro para que la salud sea pública.
Nunca estuvo de acuerdo con demoler la torre central, un tema por el que chocó con Enrique Peñalosa y Claudia López, también exalcaldes de la capital.
Los desacuerdos con Galán. En enero del año pasado, Galán aseguró que restaurarlo salía 1,5 o dos veces más costoso restaurar la torre central del hospital que demolerla y hacer una nueva, porque un hospital de cero podría costar unos 250 mil millones de pesos.
