El interés de Estados Unidos por reforzar sus cadenas de suministro de minerales raros responde, en gran medida, a la elevada influencia que China ejerce sobre el mercado global.

News Press Servce
WIRED
México y Estados Unidos acordaron un plan de acción conjunto para desarrollar una estrategia y mecanismos de comercio preferencial en torno a los minerales críticos.
La iniciativa busca blindar y fortalecer la resiliencia de las cadenas de suministro frente a posibles interrupciones globales, con el objetivo de garantizar el abasto constante de estos insumos, considerados esenciales para la industria tecnológica y para sectores estratégicos de ambas economías.
El secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, explicó que la intención principal del acuerdo es “asegurar el suministro de minerales importantes para nuestra industria.
Como estamos muy integrados con Estados Unidos, tenemos que apoyarnos mutuamente. Todo el trabajo de cooperación se realizará en el marco de nuestra soberanía y con pleno respeto a nuestra Constitución”.
El programa será desarrollado por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), en coordinación con la Secretaría de Economía (SE) de México, y se prevé que comience a implementarse en un plazo aproximado de 60 días.Acorde al plan, las partes evaluarán la posibilidad de establecer precios mínimos para las importaciones de determinados minerales críticos, ajustados en la frontera, con el fin de evitar prácticas comerciales desleales y otorgar mayor estabilidad al mercado.
En una primera etapa, esta medida se aplicaría únicamente a un grupo reducido de minerales, que aún está por definirse.
A mediano y largo plazo, se espera que estos precios mínimos se integren a un acuerdo de comercio plurilateral que, además de regular las condiciones de mercado, contribuya a reducir riesgos de escasez, interrupciones en el suministro o una dependencia excesiva de un solo proveedor.

Con este propósito, el acuerdo podría contemplar diversas disposiciones adicionales, entre ellas la adopción de estándares regulatorios comunes para la minería, el procesamiento y el comercio de minerales críticos.
El objetivo sería homologar reglas entre ambos países y elevar las prácticas responsables en toda la cadena de valor. A ello se sumaría una mayor cooperación técnica y regulatoria entre las autoridades de México y Estados Unidos.
El plan también considera la promoción y evaluación de inversiones en el sector, así como la coordinación en materia de cartografía geológica para mejorar el conocimiento sobre los recursos disponibles en ambos territorios.
Asimismo, se prevé la implementación de mecanismos de respuesta rápida y coordinada ante eventuales crisis o interrupciones en las cadenas de suministro.
A estas acciones se añade el impulso a la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías, además del acopio conjunto de reservas estratégicas de minerales críticos.
De igual forma, los participantes trabajarán en proyectos de minería, procesamiento y manufactura de estos insumos que resulten de interés común, ya sea en Estados Unidos, en México o en terceros países.
Dichos proyectos, que deberán cumplir con estándares internacionales de conducta empresarial responsable, recibirán prioridad para acceder a financiamiento y a otros instrumentos de política pública, con el fin de fomentar el desarrollo de nuevas capacidades tecnológicas en la materia.
Finalmente, el acuerdo contempla la coordinación para el acopio conjunto de reservas estratégicas y el intercambio de información sobre la ubicación de posibles yacimientos, con base en datos generados por instituciones oficiales como el Servicio Geológico de Estados Unidos y el Servicio Geológico Mexicano.
Esta cooperación busca incentivar la colaboración científica entre ambos países y garantizar una mayor transparencia en el mercado de minerales críticos.
EE UU: en busca de aliados en el mercado
El plan de acción se inscribe dentro de las alianzas estratégicas que forman parte de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y se integra a una estrategia más amplia del gobierno estadounidense orientada a “remodelar el mercado mundial de minerales críticos y tierras raras”.
En un comunicado reciente, el Departamento de Estado informó que durante esta semana el gobierno de Estados Unidos firmó 11 nuevos marcos bilaterales o memorandos de entendimiento sobre minerales críticos con países como Argentina, las Islas Cook, Ecuador, Guinea, Marruecos, Paraguay, Perú, Filipinas, los Emiratos Árabes Unidos y Uzbekistán.
Estos acuerdos se suman a otros diez convenios similares alcanzados con 17 países adicionales en los últimos cinco meses.
Según la dependencia, estos marcos permitirán a las naciones involucradas enfrentar desafíos relacionados con la fijación de precios, estimular el desarrollo de proyectos, crear mercados más justos, cerrar brechas en las cadenas de suministro prioritarias y ampliar el acceso a la financiación.
El documento precisa que, en colaboración con el sector privado, el gobierno de Estados Unidos ha destinado más de 30,000 millones de dólares en cartas de interés, inversiones, préstamos y otros apoyos financieros durante los últimos seis meses.
Estos recursos están orientados a respaldar proyectos que buscan fortalecer y asegurar las cadenas de suministro de minerales críticos.
“Estas inversiones, junto con nuestro renovado compromiso diplomático y comercial impulsado por los valores de ‘America First’, están teniendo un efecto multiplicador.
Estos esfuerzos coordinados abarcan proyectos tanto nacionales como internacionales, lo que refuerza la seguridad nacional y la competitividad económica de Estados Unidos”, señaló el Departamento de Estado.
¿Qué son los minerales críticos y por qué resultan estratégicos para EE UU?
Se denomina minerales críticos a aquellas materias primas (minerales y metales) que poseen un alto valor estratégico y económico para una industria o un país, pero cuyo suministro enfrenta riesgos significativos de escasez o interrupción.
Bajo esta definición, la lista de insumos considerados críticos varía según el país o la organización que los evalúe.
El Foro Económico Mundial, por ejemplo, señala que el Departamento de Energía de Estados Unidos identifica un total de 50 minerales críticos, mientras que la Unión Europea centra su atención en 34.
De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (AIE), entre los minerales más utilizados se encuentran el litio, el níquel, el cobalto, el manganeso, el grafito, el aluminio, el cobre y las tierras raras. No obstante, también se incluyen otros elementos como el platino, el iridio, el paladio y el silicio.
Estos insumos son fundamentales para múltiples sectores, entre ellos las energías limpias, la electrónica, la industria de defensa y actividades industriales pesadas como la siderurgia, la producción de fertilizantes y la industria química.
Para dimensionar su relevancia, se estima que los componentes de un solo teléfono inteligente contienen más de 30 minerales distintos.
Durante 2023, la demanda de minerales críticos registró un crecimiento acelerado.
El consumo de litio aumentó alrededor de 30%, mientras que el de níquel, cobalto, grafito y tierras raras presentó incrementos de entre 8 y 15%. Este repunte estuvo impulsado principalmente por el avance de las tecnologías asociadas a la transición energética.
Los analistas prevén que esta tendencia continúe al alza en el corto y mediano plazo, debido a que estos insumos constituyen un soporte esencial para el desarrollo de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial, la robótica, las baterías de nueva generación y los sistemas autónomos.
De hecho, se proyecta que la demanda de minerales críticos se cuadruplicará hacia 2040.
El incuestionable dominio de China
El interés de Estados Unidos por reforzar sus cadenas de suministro en este ámbito responde, en gran medida, a la elevada influencia que China ejerce sobre el mercado global.
En 2023, el país asiático concentró cerca del 69% de la extracción mundial de tierras raras y se posicionó como el principal productor de 29 de los 50 minerales incluidos en la lista de minerales críticos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Sin embargo, el dominio chino se explica, sobre todo, por su capacidad en las etapas de refinación y procesamiento.
Según la Agencia Internacional de Energía, China refina aproximadamente el 90% de las tierras raras a nivel mundial y es el principal refinador de 19 de los 20 minerales clave vinculados a la energía, con una participación promedio cercana al 70% del mercado global.
El patrón se repite en minerales de alta demanda como el litio, el níquel y el cobalto: aunque el país participa con apenas entre 10 y 30% de la extracción, controla entre 60 y 70% de su refinación y procesamiento.
El gobierno chino ha utilizado este control como una herramienta de presión geopolítica, mediante la imposición de restricciones a las exportaciones de tierras raras, galio y germanio.
En octubre de 2025, estas medidas se ampliaron para incluir 12 tipos de tierras raras, imanes, equipos de procesamiento y tecnologías asociadas, lo que extendió el control del país a lo largo de toda la cadena de valor.
“Hoy en día, este mercado está altamente concentrado, lo que lo convierte en una herramienta de coerción política y de interrupción de las cadenas de suministro, poniendo en riesgo nuestros intereses fundamentales”, señaló el Departamento de Estado de Estados Unidos, al añadir que el país, junto con sus socios y aliados, “se ha propuesto remodelar el mercado mundial de minerales críticos y tierras raras”.
