El Gobierno Nacional expidió el decreto que, por primera vez, reglamenta el contrato laboral de las trabajadoras y trabajadores de las artes y la cultura, una deuda histórica con uno de los sectores más importantes para la identidad y la memoria del país.
La medida fortalece la formalización laboral, amplía la protección social y establece garantías para artistas, gestores culturales, técnicos, creadores, actores, músicos, bailarines y trabajadores de toda la cadena cultural. Cali, Valle del Cauca, 19 jun./2026.

Bogotá, junio de 2026. News Press Service. El Gobierno Nacional, en cabeza del presidente Gustavo Petro, dio un paso histórico en la construcción de justicia social para el sector cultural colombiano con la expedición del decreto que reglamenta el contrato laboral de las trabajadoras y trabajadores de las artes y la cultura, una medida que reconoce el trabajo cultural como una actividad productiva que debe desarrollarse con derechos, protección social y condiciones dignas.
La nueva reglamentación, liderada por el Ministerio del Trabajo y el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, establece por primera vez un marco normativo integral para la contratación laboral del sector, fortaleciendo las garantías de quienes dedican su vida a la creación, producción, circulación y preservación de las expresiones culturales que construyen la identidad de Colombia.

Durante décadas, miles de artistas, creadores, gestores culturales, sabedores, actores, músicos, bailarines, técnicos y trabajadores culturales desarrollaron sus actividades en escenarios marcados por la informalidad, la inestabilidad laboral y las dificultades para acceder a la seguridad social.
Con este decreto, el Gobierno Nacional avanza en el cierre de esas brechas históricas y consolida una política pública orientada a la dignificación del trabajo cultural. «Este es un hecho histórico para Colombia.
Estamos reconociendo que el trabajo cultural es trabajo y que quienes han dedicado su vida a enriquecer el patrimonio cultural de la nación merecen las mismas garantías laborales, de seguridad social y de protección que cualquier trabajador del país. Este decreto convierte en realidad una demanda largamente esperada por el sector cultural colombiano», afirmó el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino.

La reglamentación desarrolla el artículo 41 de la Reforma Laboral y establece reglas claras para la contratación escrita, la afiliación a salud, pensión y riesgos laborales, el reconocimiento de jornadas de trabajo, la protección frente a riesgos específicos del sector y la implementación de mecanismos para promover la formalización laboral.
Uno de los avances más significativos es el reconocimiento de las particularidades del trabajo artístico y cultural, caracterizado por actividades intermitentes, procesos creativos, ensayos, montajes, rodajes, presentaciones y circulación cultural, garantizando que estas dinámicas puedan desarrollarse sin sacrificar los derechos laborales de quienes participan en ellas.
Asimismo, el decreto incorpora disposiciones innovadoras para proteger la imagen, la voz y la identidad de las y los trabajadores culturales frente al uso de tecnologías de inteligencia artificial, estableciendo que cualquier reproducción, clonación o utilización de estos atributos deberá contar con autorización previa, expresa y escrita de la persona titular.

«A un año de la Reforma Laboral, saldamos una deuda histórica con nuestros creadores. Con la reglamentación del Artículo 41, pasamos de la promesa a la realidad: el arte deja de ser sinónimo de precariedad.
Hoy garantizamos un contrato laboral que reconoce el proceso creativo, habilitas cotizaciones flexibles a seguridad social, subsidia riesgos laborales y protege la identidad de nuestros artistas frente a la inteligencia artificial», señaló la ministra de las Culturas, las Artes y los Saberes, Yannai Kadamani Fonrodona.
Entre las principales medidas del decreto se destacan:
• Formalización de las relaciones laborales mediante contratos escritos.
• Garantías de acceso a salud, pensión y riesgos laborales para trabajadores dependientes e independientes.
• Reconocimiento de las particularidades del trabajo artístico y cultural sin afectar derechos laborales fundamentales.
• Protección especial en materia de seguridad y salud en el trabajo para actividades desarrolladas en escenarios, locaciones, rodajes, montajes y espacios culturales.
• Creación de incentivos para ampliar la afiliación al Sistema General de Riesgos Laborales.
•
Protección de la imagen, la voz y los derechos de las personas trabajadoras frente al uso de inteligencia artificial.
• Fortalecimiento de las acciones de inspección, vigilancia y control para combatir la informalidad laboral en el sector.
• Medidas diferenciales de acompañamiento para espacios de artes escénicas independientes, para lograr la formalización de sus trabajadores sin afectar su sostenibilidad.
La nueva reglamentación también impulsa mecanismos de protección para quienes trabajan por períodos cortos o de manera intermitente, facilitando el acceso a la seguridad social y fortaleciendo las condiciones para la permanencia en el empleo formal.
«El presidente Gustavo Petro nos ha convocado a construir un país donde la cultura deje de ser sinónimo de precariedad laboral. Este decreto representa una apuesta por la dignidad, la formalización y el reconocimiento de quienes crean, interpretan, enseñan, investigan y preservan el patrimonio cultural de Colombia.
Estamos fortaleciendo el trabajo decente en uno de los sectores más importantes para la democracia, la identidad y la cohesión social», agregó el ministro Antonio Sanguino.
Por su parte, la ministra Yannai Kadamani destacó el alcance transformador de la medida: «Hoy Colombia envía un mensaje al mundo: no puede existir potencia cultural sin dignidad laboral para quienes crean, interpretan, enseñan, investigan y preservan nuestras expresiones culturales.
Este decreto es una apuesta por la justicia social, por el reconocimiento del trabajo cultural y por un país que protege a quienes enriquecen su patrimonio vivo.» Con esta decisión, el Gobierno Nacional consolida una de las transformaciones más importantes para el sector cultural colombiano en las últimas décadas y posiciona al país como referente regional en la construcción de políticas públicas que reconocen la cultura como motor de desarrollo, empleo, cohesión social y bienest
