La nueva reglamentación impide el uso indebido de contratos sindicales para encubrir relaciones laborales y evadir obligaciones laborales y de seguridad social.
El decreto establece controles sin precedentes para proteger a los trabajadores, fortalecer la libertad sindical y promover la formalización laboral en sectores estratégicos del país.

CALI, Valle del Cauca, jun./2026 – News Press Service. En una de las decisiones más importantes de los últimos años para la defensa del trabajo digno y decente, el Gobierno Nacional, liderado por el presidente Gustavo Petro, expidió un decreto que fortalece los mecanismos de inspección, vigilancia y control sobre los contratos sindicales para impedir que sean utilizados como instrumentos de intermediación laboral ilegal y evasión de derechos laborales.
La medida, impulsada por el Ministerio del Trabajo, busca proteger a miles de trabajadores que durante años han desempeñado actividades permanentes en entidades públicas y privadas bajo figuras que, en algunos casos, han sido utilizadas para ocultar verdaderas relaciones laborales, limitar derechos fundamentales y debilitar las garantías de protección social.
El nuevo marco normativo establece reglas claras para diferenciar el uso legítimo del contrato sindical de las prácticas de tercerización laboral ilegal, fortalece la capacidad de actuación de las autoridades laborales y promueve procesos de formalización en sectores donde históricamente se han identificado riesgos de precarización del empleo.

«Este decreto marca un antes y un después en la defensa de los derechos de las y los trabajadores colombianos. No estamos prohibiendo el contrato sindical; estamos evitando que se utilice para vulnerar derechos laborales, evadir responsabilidades empresariales o reemplazar empleos permanentes.
Colombia envía un mensaje claro al mundo: el trabajo digno no puede ser sustituido por mecanismos de fraude laboral», afirmó el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino.
La reglamentación incorpora criterios objetivos para que las autoridades identifiquen posibles casos de intermediación laboral ilegal, especialmente cuando las organizaciones sindicales actúan como simples suministradoras de personal o cuando los trabajadores desarrollan actividades permanentes bajo condiciones de subordinación directa frente a las entidades contratantes.
Asimismo, fortalece las garantías para los afiliados partícipes de contratos sindicales mediante mayores controles sobre el pago de aportes a seguridad social, condiciones mínimas de compensación, procedimientos democráticos de participación, mecanismos de protección frente a violencias basadas en género y garantías de debido proceso.

Uno de los sectores priorizados por la nueva regulación es el de la salud, donde el Gobierno Nacional impulsará procesos de transición y formalización laboral para evitar que los contratos sindicales sean utilizados para suplir de manera permanente funciones esenciales de la prestación de servicios sanitarios.
Entre las principales medidas del decreto se destacan:
• Prohibición expresa de utilizar contratos sindicales para realizar intermediación laboral ilegal.
• Creación de criterios e indicadores para identificar prácticas de suministro irregular de personal.
• Fortalecimiento de la inspección, vigilancia y control por parte del Ministerio del Trabajo.
• Implementación de un Sistema Nacional de Información y Registro de Contratos Sindicales para garantizar transparencia y trazabilidad.
• Mayores garantías de seguridad social, protección laboral y participación democrática para los afiliados partícipes.
•

Promoción de acuerdos de formalización laboral cuando se evidencien prácticas que afecten los derechos de los trabajadores.
• Planes de transición y formalización para entidades públicas que actualmente desarrollan actividades permanentes mediante contratos sindicales. «El presidente Gustavo Petro nos ha trazado una ruta clara: recuperar la dignidad del trabajo como fundamento de la justicia social.
Este decreto protege la libertad sindical auténtica, combate las formas de evasión laboral y fortalece un modelo productivo basado en derechos, formalización y protección social», agregó el ministro Sanguino.
La nueva reglamentación se suma a las reformas impulsadas por el Gobierno Nacional para avanzar hacia una economía con mayor inclusión, reducir la precarización laboral y garantizar que las figuras asociativas y sindicales cumplan su verdadera función de representación y defensa de los trabajadores, sin convertirse en mecanismos de intermediación o deslaboralización.
Con esta decisión, Colombia se alinea con los principios promovidos por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en materia de trabajo decente, libertad sindical y protección efectiva de los derechos laborales, consolidando un paso histórico en la construcción de relaciones laborales más justas, transparentes y humanas.
