
Bogotá, de enero 2026. News Press Service. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible presentó oficialmente los resultados de la Segunda Evaluación de Desempeño Ambiental (EPR, por sus siglas en inglés) realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), un informe que evidenció avances estructurales del país en política ambiental, gobernanza y conservación de la biodiversidad, tras una década de su primera evaluación.
La presentación se realizó en el Ministerio de Ambiente y contó con la participación de representantes de alto nivel de la OCDE, directivos del sector ambiente y delegados de distintas entidades del Gobierno Nacional que hicieron parte del proceso de evaluación.
Durante la jornada, la viceministra de Políticas y Normalización Ambiental, Edith Bastidas Calderón, destacó que esta evaluación constituye una herramienta estratégica para el país, al permitir medir avances y orientar decisiones de política pública en línea con estándares internacionales.
“Es placentero para nuestro país informar que el actual Gobierno avanza en la implementación de varias de estas recomendaciones, entre ellas las relacionadas con la no utilización de combustibles fósiles. Estas medidas apuntan directamente al cumplimiento de nuestras Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC 3.0), así como de la Estrategia Nacional de Biodiversidad y de los distintos compromisos internacionales asumidos por Colombia”, aseguró la viceministra Bastidas Calderón.
La Segunda Evaluación de Desempeño Ambiental resaltó, entre otros aspectos, el fortalecimiento del marco de políticas ambientales en los últimos 10 años y su alineación con los compromisos adquiridos por Colombia en tratados ambientales multilaterales.

Por su parte, Mathilde Mesnard, directora adjunta de la Dirección de Medio Ambiente de la OCDE, subrayó los principales hallazgos y recomendaciones del informe, reconociendo los avances del país en gestión ambiental y biodiversidad, y ofreció recomendaciones de política para enfrentar los importantes desafíos ambientales actuales. “La evaluación del desempeño ambiental de Colombia realizada por la OCDE elogia al país por su audaz compromiso con la transición para abandonar los combustibles fósiles, por sus ambiciosos objetivos climáticos y también por sus avances en la protección de la biodiversidad”, señaló.
Así mismo, Mesnard precisó que la evaluación también ofrece 46 recomendaciones para que Colombia avance en el mejoramiento de la calidad del aire, fortalezca la gestión de residuos, amplíe el acceso al agua potable y al saneamiento adecuado, y reduzca la deforestación.
El informe se estructuró en dos capítulos principales. El primero presentó un análisis general de la combinación de políticas ambientales del país, evaluando su eficacia, eficiencia económica e impacto social bajo el enfoque de crecimiento verde. El segundo examinó las políticas de conservación y uso sostenible de la biodiversidad, incluyendo aspectos de financiamiento e instrumentos económicos.
La evaluación se desarrolló a lo largo del 2025 y contempló varias etapas, entre ellas la recopilación de información, una misión técnica en Colombia, reuniones de carácter político y la discusión final en el Grupo de Trabajo sobre Desempeño Ambiental de la OCDE, donde se reconoció la capacidad institucional del país para responder a estándares de seguimiento, transparencia y rendición de cuentas en política ambiental.
Este proceso fue liderado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, con el apoyo del Departamento Nacional de Planeación y la Misión Permanente de Colombia ante la OCDE, y contó con la participación de las entidades del Sistema Nacional Ambiental y de otros sectores del Gobierno.
La presentación de esta evaluación reafirma el liderazgo de Colombia en la agenda ambiental internacional y los avances alcanzados durante el Gobierno del Cambio en la integración de las agendas de cambio climático y biodiversidad, así como en la construcción de una transición justa hacia economías sostenibles que protejan la vida y los ecosistemas.
Con este ejercicio, el país consolida una hoja de ruta técnica y estratégica que servirá de base para la toma de decisiones, el seguimiento de las políticas públicas ambientales y el diálogo permanente con la comunidad internacional.
