
Bogotá, marzo de 2026. News Press Service. Iván Cepeda ha hecho público un largo documento que explica su plan de gobierno, y donde compila varios de sus discursos.
Uno de esos en Medellín, en febrero, llamó la atención de la oposición de derecha, pues él se refiere allí al departamento de Antioquia como la “cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía, y del terrorismo de Estado”.
Luego añade que “en el centro de esa macabra realidad que emergió estaba Álvaro Uribe Vélez, su familia y su círculo social, estrechamente ligados al narcotráfico, al naciente paramilitarismo y a los sectores terratenientes”.
“Antioquia es la cuna del trabajo y de la modernidad económica del país; por eso, Iván Cepeda denigra del pueblo antioqueño”, respondió el candidato ultra Abelardo de La Espriella.
“Antioquia es libertad, trabajo y orgullo por lo que somos”, dijo la candidata del uribismo, Paloma Valencia.
Otros senadores, periodistas, y ciudadanos de la región también pidieron una disculpa. “Antioquia merece y exige respeto”, dijo el alcalde de Medellín, Fico Gutiérrez.
Cepeda ha publicado un comunicado en la tarde del domingo en el que dice que las palabras de su discurso se están tergiversando, porque en este se refería a un momento histórico que vivió el defensor de derechos humanos José María Valle, pero en también se refiere a Antioquia como un lugar con una “fuerte identidad regional antioqueña”, un “espíritu pujante de su gente y los grandes aportes económicos, culturales y sociales que ha hecho este departamento a la nación a lo largo de su historia, como un referente de desarrollo empresarial e industrial”. “Como no pueden con nosotros en las encuestas, en la movilización y en las urnas, acuden a la mentira y la calumnia”, afirmó.
Antioquia es uno de los centros económicos y políticos de Colombia y, si bien siempre ha sido territorio donde gana el Centro Democrático de Álvaro Uribe Vélez, en las pasadas elecciones legislativas hubo un crecimiento allí del Pacto Histórico de Gustavo Petro.
El presidente ha salido en defensa del candidato de la izquierda.

“Se burlan porque se dice que el paramilitarismo nació en Antioquia, y es verdad”, ha dicho el presidente. “El paramilitarismo nace en Puerto Berrío y se extiende por todo el Magdalena medio con decenas de miles de campesinos asesinados.
El paramilitarismo llena el mapa antioqueño y de allí se expande al Caribe y al resto del país”
En sus redes, el mandatario también ha respondido a un editorial del diario El Espectador que critica las repetidas intervenciones del jefe de Estado en la campaña electoral, cuando estas están prohibidas en Colombia.
El editorial menciona que el presidente critica a candidatos de la oposición, y hace campaña en sus redes sociales por el proyecto político del Pacto Histórico.
También que el ministro del Interior, Armando Benedetti, “se ha creído muy gracioso al publicar videos bailando y celebrando la ”quemada“ de sus opositores políticos”.
El presidente ha respondido al editorial pero no puntualmente a esos comentarios contra la oposición, o los de su ministro, sino aludiendo solo a una reunión que tuvo el viernes en la noche con su bancada electa.
“No entiendo, hasta Uribe y Santos iban como presidentes al partido de la U en sus convenciones y ahora se les volvió delito que me reúna con la bancada electa del Pacto cuando ya no hay elecciones de Congreso”, dijo.
“Yo soy militante del Pacto y puedo recibir a mis compañeros y compañeras elegidos por el pueblo”, añadió.
Una reunión con su bancada electa no implica una intervención en política, especialmente si en esta no se tomaron decisiones para la campaña electoral presidencial. Pero esa reunión no era mencionada por el editorial de El Espectador.
Por otro lado, el clan Torres, aliado clave del presidente Gustavo Petro en el Caribe colombiano, está cada vez más fuerte.
Su estrategia para las elecciones legislativas, que implicaba el riesgo de distribuir sus votos entre el Pacto Histórico y el Partido Liberal, ha sido exitosa.
Se han quedado con dos curules en el Senado y con dos de las siete que le corresponden al Atlántico en la Cámara de Representantes.
Los Char, el poderoso clan familiar que fundó el exsenador Fuad Char, están estancados en dos senadores y tres representantes.
