
Por Carlos Villota Santacruz
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Lima, Perú, diciembre de 2025. News Press Service. Detrás del triunfo y la derrota de los atletas de 17 países, los XX Juegos Bolivarianos Ayacucho -Lima 2025, se convierte en un reto para sus protagonistas, desde la dirigencia, los entrenadores, de hombres y mujeres de 18 años en adelante en las distintas disciplinas deportivas
La cita con la natación, el atletismo, el billar, el tenis de mesa, la gimnasia, la natación, el remo, judo y boxeo entre otros deportes, género un «tsunami de emociones en la competencia», en dos ciudades emblemáticas del Perú: Ayacucho y Lima

A 72 horas que cierre la puerta de los XX Juegos Bolivarianos 2025, lo que parecía una utopía de liderar la cita deportiva desde el 14 de noviembre pasado hasta el 7 de diciembre, hizo visible el trabajo de Sergio Ludeña Visalot, un peruano que trasladó su experiencia profesional, ha liderado un proyecto de país, para el presente y futuro; alrededor deporte
Fueron largas jornadas de trabajo (presencial y virtual) acompañado de un equipo multidisciplinario, donde se tomaron decisiones, donde se «apagaron incendios», viajando de un lado al otro, incluso en el Instituto Peruano del Deporte, (un moderno complejo deportivo) ubicado en el distrito de San Luis, en la ciudad de Lima.

En el cuadro de medallas, la historia registrará que los XX Juegos Bolivarianos Ayacucho -Lima 2025, en sus tres primeros lugares fueron ocupados por Colombia, Venezuela y Perú, que Curazao, El Salvador y Bolivia, van por un «bien camino del ciclo Olímpico», de cara a los Ángeles 2028
También, la historia dirá que existió un peruano como Sergio Ludeña Visalot, que asumió la dirección de los XX Juegos Bolivarianos, a ocho días de su inicio (22 de noviembre al 7 de diciembre)
Creo una autopista de gerencia pública, ordeno la casa, entrego medallas, habló con los deportistas peruanos en público y privado, se reunió centenar de veces con su equipo de trabajo, con el presidente de la ODEBO Baltazar Medina, con el presidente del Comité Olímpico Peruano, con los productores de televisión, con los organismos de seguridad
Hizo de la diplomacia deportiva un «idioma» de proyección local, regional, nacional e internacional.
Un reto de vida, que jamás olvidará, gracias a qué estaba en juego un proyecto de país, bajo la bandera del Perú: donde el deporte hace latir el corazón de los atletas y del público a otro ritmo, bajo las raíces de la cultura inca.
