TransMilenio sostuvo su operación en medio de más de 1.000 frentes de obra de alto impacto y cerca de 900 bloqueos a la operación normal por situaciones externas al Sistema.
Bogotá consolidó una de las flotas eléctricas de transporte público más grandes de América Latina y avanza hacia una flota 100 % eléctrica de 2.297 buses antes de finalizar 2027.
Se adjudicó la Fase VI del Sistema, único proyecto de flota eléctrica cofinanciado con el Gobierno nacional, que permitirá la llegada de 269 buses articulados y biarticulados eléctricos para atender la extensión de la troncal hasta Soacha.
Se fortaleció la experiencia de los usuarios con TransMiPass, primer abono de transporte público en Colombia; la actualización de TransMi[app], y la entrada en operación del nuevo Centro de Control Integrado.
La entidad avanzó en proyectos de desarrollo urbano orientados al transporte público, cultura ciudadana, atención de eventos especiales, modernización institucional, enfoque de género y recuperación de la confianza de actores públicos, privados y financieros en el Sistema.
A junio de 2026 TransMilenio alcanzó el mayor índice de satisfacción general en su historia, llegó a un 78%, el nivel más alto en los últimos años, ocho puntos por encima que, en el 2024, cuando María Fernanda Ortiz inició su gestión.

Bogotá, julio de 2026. News Press Service. Después de dos años y medio al frente de TRANSMILENIO S.A., María Fernanda Ortiz culmina su gestión como gerente general de la entidad y asumirá, a partir de julio, la Secretaría Distrital de Movilidad.
Su paso por TransMilenio deja avances en operación, electrificación, tecnología, sostenibilidad, cultura ciudadana, fortalecimiento institucional y preparación para la integración del transporte público que vive Bogotá.
Durante este periodo, el Sistema mantuvo la continuidad de un servicio que moviliza más de 4 millones de viajes diarios, en medio de una ciudad en obra por la construcción de la Línea 1 del Metro, nuevas troncales, cierres viales, bloqueos externos a la operación y ajustes permanentes del servicio.
La tarea ha sido clara: mover a la ciudadanía mientras Bogotá se transforma. Además, según la gerente general de TRANSMILENIO S.A., María Fernanda Ortiz, “en esta etapa logramos recuperar y fortalecer la confianza en TransMilenio. Los procesos de licitación para el avance del Sistema fueron concurridos, contamos con la participación de nuevos actores para proyectos de flota e infraestructura, conseguimos acuerdos con concesionarios y aliados privados, y fuimos testigos del regreso de la banca comercial nacional a la financiación de proyectos del Sistema”, recalcó.
Un sistema que opera mientras Bogotá avanza Uno de los mayores desafíos de la gestión fue mantener la operación en medio de la transformación física de la ciudad. El caso más exigente ha sido la troncal Caracas, donde avanza la construcción de la Línea 1 del Metro, a pocos metros de la operación del componente BRT.

En este corredor, donde circulan más de 23.000 pasajeros por hora por sentido, TransMilenio ha tenido que adaptarse a cierres totales o parciales de estaciones como Calle 72, Marly y Avenida Jiménez, así como a estaciones temporales, desvíos, cambios operacionales, refuerzos zonales y medidas especiales de información al usuario.
“TransMilenio ha demostrado que es mucho más que una red de buses y cables. Es una infraestructura social que sostiene la vida cotidiana de Bogotá. En estos años nos correspondió operar en medio de obras, cierres, bloqueos y transformaciones profundas, pero también avanzamos en sostenibilidad, tecnología e integración.
Ese es el valor de un sistema público: estar presente incluso cuando la ciudad enfrenta sus momentos más complejos”, señaló María Fernanda Ortiz, gerente general de TRANSMILENIO S.A.
TransMilenio también le apostó a estar presente y responderle la ciudad en el desarrollo de los grandes eventos culturales, deportivos y de ciudad de los que ha venido siendo protagonista Bogotá con rutas y horarios especiales, para que más personas regresen a casa en transporte público seguro, organizado y a precios justos.

TransMilenio viene acompañando la agenda cultural y deportiva de Bogotá con una “milla extra” de servicio, fortaleciendo el papel del transporte público en una ciudad que cada vez vive más eventos masivos.
Electromovilidad, financiación y mejor experiencia de viaje
La consolidación de la movilidad eléctrica fue uno de los principales avances de este periodo.
Bogotá avanza hacia una flota 100 % eléctrica, sumará 2.297 buses antes de finalizar 2027 y ya cuenta con 1.543 buses de este tipo, en un proceso que no solo implica incorporar vehículos, sino adecuar patios, construir infraestructura de recarga y coordinar a concesionarios, fabricantes, operadores y financiadores.
En ese camino, las obras de electrificación de seis patios —Américas, Portal Sur, Calle 191, Bosa, Sevillana y Verbena— superan el 83 % de ejecución. Además, después de una amplia participación que confirmó el interés del mercado en los proyectos de movilidad sostenible de Bogotá, fue adjudicada la licitación de la Fase VI del Sistema, único proyecto de flota eléctrica cofinanciado con el Gobierno nacional en el país, que permitirá la llegada de 269 buses articulados y biarticulados eléctricos para atender la extensión de la troncal hasta Soacha.
La licitación para la operación de TransMiCable de Ciudad Bolívar también contó con tres proponentes, y el proceso para seleccionar al operador de TransMiCable de San Cristóbal avanza con audiencia de adjudicación prevista para agosto de este mismo año.
Durante esta administración, TRANSMILENIO S.A. también lideró dos emisiones de Títulos de Contenido Crediticio en la Bolsa de Valores de Colombia, por un valor superior a 2,2 billones de pesos, con una demanda promedio de 1,31 veces al monto colocado.
Estas colocaciones aseguran la financiación de las troncales Avenida Ciudad de Cali y Avenida Carrera 68, y ratifican la confianza del mercado de valores en el Distrito y en el Sistema de Transporte Público de Bogotá.
También demuestran el apetito de los inversionistas por la estructura robusta de titularización diseñada por TRANSMILENIO S.A, que como Ente Gestor cuenta con calificación crediticia AAA y récord como emisor confiable para el mercado de valores.
Además, con el apoyo de concesionarios y del sector privado, se lograron acuerdos importantes relacionados con la extensión de la vida útil de la flota, inyecciones de flota, incorporación de nuevas tipologías y electrificación de patios.
Estos acuerdos han sido determinantes para sostener la operación, avanzar en la transición energética y responder a las necesidades de servicio de una ciudad en crecimiento.
La gestión también dejó avances tecnológicos orientados a mejorar la experiencia de viaje. TransMiPass convirtió a Bogotá en la primera ciudad del país en ofrecer un abono para usuarios R-OP-004 septiembre de 2024 frecuentes de transporte público, con 65 pasos por $160.000 y un ahorro aproximado del 30,7 % en 2026.
A su vez, TransMi[app] fue actualizada con un nuevo planeador que permite comparar rutas, tiempos, transbordos y recorridos a pie.
A estos avances se suma la entrada en operación de un nuevo Centro de Control, que integra por primera vez los tres subsistemas —TransMilenio, TransMiZonal y TransMiCable— junto con la Dirección de Seguridad, en articulación con actores como la Secretaría Distrital de Movilidad y la Policía, entre otras entidades del Distrito.
Este paso permite avanzar hacia una operación más coordinada, con mayor uso de datos, analítica y respuesta en tiempo real.
Desarrollo urbano, cultura ciudadana y sostenibilidad del Sistema TransMilenio también avanzó en proyectos de desarrollo urbano orientados al transporte público, una línea estratégica para que la infraestructura de movilidad ayude a ordenar mejor la ciudad, genere nuevas fuentes de ingreso y mejore los entornos urbanos de estaciones, portales, patios y corredores.
A través de TransMi Construye Ciudad, la entidad impulsó una estrategia para promover vivienda, comercio, servicios y espacio público alrededor de la infraestructura de transporte masivo.
El primer desarrollo se proyecta en la estación intermedia Avenida Primero de Mayo, con más de 25.000 metros cuadrados destinados a vivienda y servicios.
Este modelo permite transformar entornos urbanos mediante normas claras, procesos más ágiles, mayores posibilidades de edificabilidad y licenciamientos más eficientes, sin necesidad de adelantar planes parciales.
En esta misma línea, los acuerdos con el sector privado y el avance de proyectos inmobiliarios asociados a la infraestructura de transporte muestran que TransMilenio puede ser un articulador de desarrollo urbano de largo plazo, no solo un operador del transporte público. La cultura ciudadana fue otro frente central de la gestión.
La Ruta del Arte en TransMi cuenta hoy con más de 170 murales y 194 tótems artísticos. Solo entre 2024 y 2025 se intervinieron más de 1.800 metros cuadrados con obras que embellecen estaciones, portales y otros espacios del Sistema.
Esta apuesta busca reforzar la relación de los usuarios con una infraestructura que hace parte de la identidad bogotana. Según datos de percepción de la entidad, el 85 % de los ciudadanos reconoce a TransMilenio como parte de la cultura de Bogotá, el 72 % rechaza la evasión y el 88 % R-OP-004 septiembre de 2024 desaprueba el vandalismo.
En este mismo periodo se llevó a cabo la celebración de sus 25 años de historia con el Congreso Internacional TransMilenio 25 años: Innovación que transforma ciudades, realizado con éxito en Ágora Bogotá.
El encuentro reunió a líderes del transporte público, organismos multilaterales, banca de desarrollo, academia, sector privado y representantes del ecosistema de movilidad para compartir experiencias, lecciones y desafíos sobre transporte público sostenible, infraestructura y desarrollo urbano orientado al transporte.
Fue una oportunidad para reafirmar el papel de Bogotá como referente regional y proyectar los retos de los próximos años del Sistema. Enfoque de género y fortalecimiento institucional
La gestión también avanzó en la incorporación del enfoque de género en la operación y en la cultura organizacional del Sistema.
A través del Plan de Acción de Género, TransMilenio ha trabajado para ampliar la participación de las mujeres en la operación, prevenir y atender violencias basadas en género, y mejorar las condiciones de viaje de mujeres, cuidadoras y personas con mayores necesidades de protección.
Hoy el Sistema cuenta con 1.037 mujeres conductoras. En los últimos dos años, esta cifra creció 25 %, y la meta para 2026 es llegar a un incremento del 50 %.
Además, la entidad avanza en la incorporación transversal del enfoque de género, diferencial e interseccional en la gestión interna y en la experiencia de viaje.
En 2025, además, se concretó una modernización institucional que venía gestándose desde 2011 y que fortalece las capacidades internas de TRANSMILENIO S.A. para responder a los retos actuales y futuros.
Esta modernización permite robustecer la entidad, mejorar sus herramientas de gestión y consolidar equipos con mayor capacidad técnica para coordinar la operación, la seguridad, la tecnología, la sostenibilidad financiera y los nuevos proyectos del Sistema.
Además, gracias al liderazgo de María Fernanda Ortiz y al arduo trabajo de su equipo en los últimos dos años y medio, según la Encuesta del Índice de Satisfacción del Usuario de TransMilenio, en el primer semestre de 2026 el indicador alcanzó su mayor nivel en la historia y se ubicó en 78%.
“En 2024, recibimos el Sistema con un indicador de satisfacción de 69% y hoy estamos 9 puntos por encima.
Cada uno de esos puntos adicionales que logramos en estos dos años y medio son R-OP-004 septiembre de 2024 reflejo directo del compromiso, la dedicación y el trabajo de todo nuestro equipo de colaboradores que día a día ponen su mayor esfuerzo y nos llevan hoy a este resultado histórico”, aseguró.
Recuperar la confianza para construir lo que viene La nueva etapa de TransMilenio estará marcada por retos decisivos para la movilidad de Bogotá.
El primero será la integración con el Metro, de manera que los usuarios puedan tener una experiencia de viaje clara, segura y eficiente entre los distintos modos de transporte.
También continuará el crecimiento de la movilidad eléctrica, la renovación del sistema de recaudo, el fortalecimiento de las herramientas de acceso, la modernización del sistema de control de flota, comunicación e información al usuario, y la incorporación de más analítica de datos para mejorar la planeación y la respuesta operacional.
Pero el reto de fondo será sostener y ampliar la confianza en el Sistema. Esa confianza se construye con resultados, transparencia en los procesos, licitaciones concurridas, reglas claras para los aliados, acuerdos responsables con concesionarios, participación del sector privado, financiación para nuevos proyectos y una ciudadanía que sienta que TransMilenio es un patrimonio público que vale la pena cuidar.
A esto se suman desafíos estructurales: reducir la evasión, avanzar en sostenibilidad financiera, fortalecer la confianza con concesionarios, fabricantes, financiadores, aseguradores y proveedores, y seguir consolidando una cultura ciudadana que proteja el Sistema como un bien público.
“Lo que viene exige coordinación, tecnología, sostenibilidad financiera y mucha pedagogía. Pero el mayor reto es recuperar el orgullo, lograr que la ciudad se apropie de este Sistema que es de todos y que el transporte público sea la opción preferida en Bogotá”, agregó Ortiz, quien deja la Gerencia General de TransMilenio para asumir la Secretaría Distrital de Movilidad en un momento decisivo para Bogotá.
