
Bogotá, abril de 2026. News Press Service. Los vendedores ambulantes, como todas las grandes urbes del mundo, hacen parte de su integración social y económica, que implican toda clase de tratamientos de parte de las autoridades, que deben, ante todo, garantizar el derecho al trabajo guardando el respeto por la ciudadanía que también demanda seguridad con bienestar.
En la Localidad de Puente Aranda, sector del centro occidente de Bogotá, tiene la presencia de más de 4 mil vendedores informales que requieren atención del estado por su misma condición y por los problemas que implican a la comunidad derivados por su entorno en las calles.

La Junta Administradora Local debatió el tema, por convocatoria de la edil Gloria Esperanza Hernández, quien expuso la problemática que representa esa comunidad y las soluciones que puede generar la autoridad para beneficio general, de los mismos expendedores y para la localidad.
La edil Hernández Pira ha expuesto ampliamente, ante sus colegas, funcionarios y comunidad, la complejidad de esa manera de supervivencia de tantas personas, entre ellas mujeres cabeza de hogar, afrodescendientes, extranjeros, adultos mayores o de personas sin mayores oportunidades dentro del mundo laboral formal.
De acuerdo con la edil es necesario que el estado atienda de mejor manera a este sector de la población, con mayor control institucional y presencia garantizando seguridad con soluciones, concertando medidas incluyentes.
