
Bogotá, junio de 2026. News Press Service. El evento que inició con la intervención del presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Cristian Quiroz, se dio en Corferias (Bogotá) este jueves 25 de abril de 2026
Frente a las autoridades electorales, líderes del Congreso y cientos de asistentes, Abelardo de la Espriella recibió la credencial que lo acredita como presidente electo de Colombia para el periodo 2026-2030.
En el acto, celebrado este 25 de junio de 2026 en Corferias (Bogotá), De la Espriella compartió un mensaje marcado por la gratitud, la determinación y un llamado a la unidad nacional.
“Un saludo especial a quienes hoy nos acompañan, al vicepresidente electo José Manuel Restrepo. Gracias, señor registrador Hernán Penagos, por esa labor. Todo mi respeto para usted. Lidio García, presidente del Senado, Julián David Tenorio, presidente de la Cámara”, inició el mandatario electo, reconociendo a las figuras institucionales presentes.
Con voz firme y tono solemne, De la Espriella manifestó: “Con profunda humildad, elevo en primer lugar mi gratitud a Dios todopoderoso, guía de los hombres, a él destino mi familia y el destino de esta patria. A mi familia y amigos, cuyo amor fue posible este camino”.
El presidente electo agradeció también a su equipo de campaña, destacando la convicción, disciplina y patriotismo que, según él, caracterizó el trabajo de sus colaboradores.
“No puede faltar una merecida mención a la organización electoral por su impecable trabajo”, agregó.
En su pronunciamiento, De la Espriella remarcó el respaldo recibido en las urnas. “Sobre todo, quiero inclinarme hoy con respeto y gratitud a los 13 millones de colombianos que depositaron su confianza en mí, para liderar la reconstrucción de un país saqueado y con su dignidad republicana pisoteada”, afirmó.
Además, subrayó que su victoria representa “el triunfo del pueblo en contra de los partidos, la politiquería y sus medios de comunicación”.
Según sus palabras, los ciudadanos votaron “por un nuevo estilo, modelo y forma de hacer política”.

El presidente electo aseguró que junto a su vicepresidente están seleccionando cuidadosamente a quienes integrarán el gobierno. “No improvisaremos. Serán personas intachables, capaces y comprometidas en sacar adelante el proyecto de los colombianos”, sostuvo.
De la Espriella recalcó que la verdadera victoria es aquella que se conquista enfrentando dificultades. “Un país profundamente quebrantado, degradadas las instituciones y dividido por el odio de clase, una nación golpeada, derrotada, una república herida, debe levantarse erguida nuevamente”, expresó, asegurando que la campaña reflejó la “ardentía” de millones que no se dejaron intimidar.
Además, describió su triunfo como una “hazaña sin estructuras políticas, con vastos medios de comunicación en contra”, y afirmó:
“A pesar de las adversidades lo hemos logrado, queridos compatriotas. Mi rival tenía el apoyo del régimen, la financiación de los terroristas y los contratistas a su favor. Yo, en cambio, solo contaba con Dios y un pueblo que no quería perder su anhelada libertad”.
Citando a Alejandro Magno, enfatizó que nunca se dejaron intimidar por el adversario: “Desde el primer día comprendimos que un pueblo libre vale más”.
El mandatario electo celebró que la ciudadanía rompiera con lo que llamó “una constante que parecía inexorable”, refiriéndose a la perpetuidad de ciertos regímenes
Colombia, después de padecer el desgobierno, decidió valientemente sacudirse de esa sombra.
Lo digo en tono elevado: la democracia se ha salvado gracias a Dios y al fervor de Colombia”, proclamó.
Además, garantizó que dentro de cuatro años, la presidencia volverá a manos del pueblo mediante elecciones libres.
“No hubo vencedores ni vencidos, seré el presidente de todos los colombianos”, aseguró De la Espriella. Prometió seguridad para quienes discrepen de su administración, así como “respeto absoluto y garantías plenas para quienes ejerzan la oposición dentro de la Constitución y la ley”.
Advirtió, no obstante, que habrá “mano firme para quienes quieren sembrar el caos y la violencia”, y que no existirán “ofertas generosas ni concesiones inaceptables” para quienes desafíen el orden institucional.
De la Espriella concluyó subrayando que en la nueva etapa “solo la ley y el imperio de la ley” regirán. “Se acabó la temporización con el crimen.
Quienes persistan en la corrupción y el narcotráfico enfrentarán toda la capacidad del Estado y la fuerza pública”, sentenció, marcando así el tono de lo que será su mandato.
