
Bogotá, agosto de 2026. News Press Service. El concejal Juan Manuel Díaz presentó una serie de propuestas al Proyecto de Acuerdo 724 de 2026 para que la reforma tributaria tenga en cuenta las particularidades de los sectores económicos, fortalezca la capacidad de respuesta de Bomberos y amplíe los beneficios para la primera infancia, el sector del libro, el patrimonio y los contribuyentes
En medio de la discusión del Proyecto de Acuerdo 724 de 2026, por medio del cual la Administración Distrital busca modificar el régimen tributario de Bogotá, el concejal Juan Manuel Díaz presentó una serie de propuestas orientadas a encontrar un equilibrio entre las necesidades de recaudo de la ciudad y la capacidad de pago y las condiciones particulares de los diferentes sectores.
Las propuestas abarcan temas como las tarifas del Impuesto de Industria y Comercio (ICA) para hoteles, restaurantes, bares y el sector del libro, el fortalecimiento de la financiación de Bomberos de Bogotá, los beneficios tributarios para inmuebles donde funcionan unidades del ICBF, los alivios para obligaciones distritales y los incentivos para la conservación de las plazas fundacionales de localidades como Engativá y Fontibón.
Tarifas diferenciadas para bares y restaurantes
Una de las propuestas de Díaz está relacionada con la modificación de las tarifas del ICA para hoteles, restaurantes y bares. La Administración planteó inicialmente una tarifa de 13 por mil para estas actividades.

Frente a esto, el concejal propone que la reforma reconozca las diferencias existentes entre los sectores y establezca 13 por mil para hoteles, 12 por mil para restaurantes y 11 por mil para bares.
La propuesta parte de que, aunque estas actividades están relacionadas con el turismo, la gastronomía y el entretenimiento, no tienen las mismas estructuras de costos ni enfrentan las mismas condiciones económicas. Por eso, una tarifa diferenciada permitiría que la política tributaria tenga en cuenta las particularidades de cada actividad.
Proteger al sector del libro
Díaz también propone mantener una tarifa diferencial de 4 por mil para el sector del libro, frente a la tarifa de 11 por mil contemplada inicialmente por la Administración. La propuesta busca reconocer la importancia económica y cultural de una cadena que involucra editoriales, imprentas, distribuidores y librerías, y que contribuye a la circulación de libros, conocimiento y cultura en Bogotá. Para el concejal, la normalización de tarifas no debería desconocer las características de sectores que cumplen una función estratégica para la ciudad.
Más recursos para Bomberos: preparación para salvar vidas
Otra de las propuestas está relacionada con la sobretasa bomberil. El planteamiento busca reducir de 43.498 a 38.000 UVT el umbral para la práctica de anticipos bimestrales de esta sobretasa, con el propósito de fortalecer y hacer más estable el flujo de recursos destinado al servicio bomberil. La propuesta parte de una realidad: los bomberos necesitan estar preparados antes de que ocurra una emergencia.
En 2025, el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá atendió 41.297 servicios, más de 100 diariamente, entre incendios, rescates, accidentes, inundaciones, emergencias con materiales peligrosos, incendios forestales y otras situaciones que requieren personal especializado, vehículos, equipos y entrenamiento.
Para Díaz, fortalecer esta fuente de financiación significa contribuir a que Bogotá pueda mantener una capacidad permanente para responder y salvar vidas, incluso ante emergencias de gran magnitud que puedan presentarse de manera simultánea.
Un año más de beneficio para la primera infancia
En materia de primera infancia, el concejal propone ampliar de cuatro a cinco años la duración de la exención del 50% del impuesto predial para los inmuebles particulares donde funcionen Unidades de Servicio del ICBF dedicadas a la atención integral de la primera infancia.
La medida busca respaldar los espacios donde se prestan servicios de cuidado y atención a niños y niñas y reconocer el impacto que estos servicios tienen también sobre las familias.
De acuerdo con la exposición de motivos, el costo fiscal estimado de este beneficio es cercano a $200 millones, por lo que se plantea como un incentivo focalizado y de impacto fiscal acotado.
Más tiempo para acceder a los alivios
Díaz también plantea modificar el artículo relacionado con los alivios para obligaciones tributarias y no tributarias distritales. La propuesta busca ampliar del 18 al 21 de diciembre de 2026 el plazo para acceder a estos beneficios, otorgando tres días adicionales a los contribuyentes. Además, plantea ampliar el alcance de los alivios para incluir determinadas obligaciones no tributarias, así como establecer un tratamiento específico para determinadas multas de tránsito y acuerdos de pago.
Incentivos para proteger el patrimonio de Bogotá
Otra propuesta está relacionada con los incentivos para la conservación y recuperación de inmuebles ubicados en sectores de valor patrimonial. El planteamiento contempla una exención del 100% del impuesto de delineación urbana durante cinco años para determinados proyectos de adecuación, ampliación, modificación o reforzamiento estructural que cumplan los requisitos establecidos y estén ubicados en áreas cobijadas por instrumentos de protección patrimonial.
La propuesta incluye las plazas fundacionales de Usaquén, Bosa, Suba, Usme, Engativá y Fontibón, además de las áreas correspondientes al Centro Histórico de Bogotá y Teusaquillo.
Con ello, se busca que la política tributaria también contribuya a que los propietarios puedan intervenir y conservar inmuebles que hacen parte de la memoria histórica y cultural de Bogotá.
Para Juan Manuel Díaz, estas propuestas buscan que la reforma tributaria no se limite a aumentar el recaudo, sino que reconozca las diferentes realidades de quienes aportan a las finanzas de la ciudad y defina incentivos allí donde generan valor público.
“Bogotá necesita recaudar, pero también necesita una reforma tributaria que entienda que no todos los sectores son iguales. Tenemos que proteger actividades que generan empleo y cultura, fortalecer instituciones esenciales como Bomberos y crear incentivos para la primera infancia y nuestro patrimonio. Mi propuesta es que podamos encontrar ese equilibrio: una Bogotá que recauda, pero que también invierte y avanza”.
