El gobierno de Estados Unidos decidió mantener la descertificación para el país, asegurando que en los últimos 12 meses no se había llevado a cabo una tarea suficiente en la lucha contra las drogas.

Por Alberto Restan Hincapié
Bogotá, septiembre de 2026. News Press Service. Luego de que se conociera que Estados Unidos decidió mantener la descertificación de Colombia en la lucha contra las drogas, congresistas, partidos y la embajadora en ese país se pronunciaron al respecto.

La primera en responder al comunicado oficial del Departamento de Estado, en el que se justificaba esta decisión evaluando los movimientos hechos en esta materia durante los últimos 12 meses, fue la embajadora de Colombia en Estados Unidos, María Consuelo Araújo, quien responsabilizó al gobierno de Gustavo Petro.
«La determinación presidencial emitida por el gobierno de los Estados Unidos evalúa el marcado deterioro de la seguridad y de la lucha contra el narcotráfico en los últimos 12 meses. El resultado de dicha determinación es un claro reflejo del desgobierno de los últimos 4 años», precisó.
Al mismo tiempo, Colombia ha renovado su cooperación operacional y judicial con los Estados Unidos. Durante su reciente visita a Barranquilla, el Secretario de Estado Marco Rubio destacó las acciones concretas emprendidas durante este primer mes. Colombia y los Estados Unidos comparten hoy una visión renovada», agregó Araújo.
En ese sentido, el presidente Donald Trump aseguró que «Colombia está en condiciones de retomar su lugar como nuestro principal socio de seguridad en el hemisferio, y las Fuerzas Militares, la Policía, los fiscales y los tribunales del país finalmente cuentan ahora con un firme defensor en el presidente De la Espriella.
Si, como se espera, Colombia logra avances en la erradicación agresiva de los cultivos de coca y en el desmantelamiento de sus redes narcoterroristas durante el próximo año, consideraré levantar la condición de «incumplimiento demostrable» del país».
Por su parte, el presidente del Senado, Honorio Henríquez, aseguró: «me da un poco de tranquilidad las buenas relaciones que hay entre el gobierno de los Estados Unidos, y el gobierno actual de los colombianos, en cabeza del presidente Abelardo de la Espriella, preocupa la desertificación, eso se veía venir, un país que tiene más de 300,000 hectáreas de coca que no hay un combate, o no había un combate frontal contra las estructuras criminales que han venido creciendo exponencialmente».
Por su parte el representante Mauricio Toro, dijo: «La situación para Colombia es preocupante, primero porque se pone en juego casi USD 380 millones de cooperación estadounidense para tecnología y lucha contra el narcotráfico y esto abre un debate muy peligroso, y es que vuelvan las aspersiones con glifosato y otros derivados que afectan la salud de la gente.
Colombia tiene que seguir incautando cocaína, tiene que seguir dándole al cultivo ilícito, pero con responsabilidad para evitar afectar la salud de miles de campesinos y niños y niñas que viven en esas regiones. Ojalá podamos entonces mejorar esas cifras».
Por otro lado, el Centro Democrático manifestó que «la descertificación por segundo año consecutivo, que el propio Departamento de Estado atribuye a la herencia, la incompetencia y el caos del gobierno anterior, es uno de los grandes retos que deberá enfrentar el actual Gobierno.
Desde el Centro Democrático somos claros: no más impunidad para quienes promueven el terrorismo y el daño ambiental con la producción de cultivos ilícitos. Debemos enfrentar el narcotráfico y la lucha contra el crimen transnacional con toda la fuerza del Estado».
