A un año del sismo del 8 de junio de 2025, el mandatario entrega la primera vivienda reconstruida, mientras avanza la edificación de 340 más. La recuperación de los municipios afectados hace parte de un esfuerzo que supera los $198.540 millones, con aportes de la Nación, el departamento, los municipios y aliados del sector privado.

Bogotá, 4 de junio de 2026. News Press Service. “En su mayoría serán entregadas en el mes de diciembre: las 156 viviendas que financia la Gobernación cumplirán ese término de entrega. De la misma manera avanzamos en el mejoramiento de 44 sedes escolares con una inversión de 25.000 millones de pesos, aportes del departamento, la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y del Ministerio de Educación. También hemos adelantado durante este año obras en materia de saneamiento básico, mejoramiento de la infraestructura vial y apoyo al sector agropecuario”, informó el gobernador Jorge Emilio Rey Ángel.

A un año del sismo que afectó a los municipios de Medina y Paratebueno, la Gobernación de Cundinamarca entregó la primera vivienda reconstruida para una familia damnificada y presentó los avances de un proceso de recuperación integral que hoy permite avanzar en soluciones definitivas de vivienda, infraestructura comunitaria, educación, conectividad y reactivación social y económica en los territorios afectados.
La beneficiaria de esta primera solución habitacional es Ana Marina Casas, residente de Paratebueno, quien junto con su familia perdió las condiciones de habitabilidad de su vivienda a causa de la emergencia. La nueva casa simboliza el inicio de una etapa de recuperación para las comunidades que durante el último año han trabajado de la mano con las instituciones para reconstruir sus proyectos de vida.

Actualmente, el ICCU avanza en la construcción de otras 156 viviendas nuevas, de las cuales 136 se ubican en Paratebueno y 20 en Medina. Este proyecto contempla además el mejoramiento de 50 unidades adicionales y representa una inversión superior a los $30.000 millones.
A este esfuerzo se suman $26.000 millones para 145 viviendas que serán construidas por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, principalmente en sectores rurales y centros poblados de Medina y Paratebueno, así como 40 soluciones habitacionales adicionales a cargo de la Corporación Organización El Minuto de Dios.
Así son las viviendas nuevas
Cada unidad habitacional cuenta con 70 metros cuadrados construidos, distribuidos en tres habitaciones, sala-comedor, cocina, baños, zona de lavado, depósito y antejardín. En 41 de las viviendas se incorporó un espacio destinado a actividades comerciales, con el propósito de contribuir a la reactivación económica de las familias y de los pequeños negocios afectados por la emergencia.

La construcción llevada a cabo por el ICCU se realiza mediante el sistema industrializado Almapanel, una tecnología que ofrece condiciones de resistencia estructural, aislamiento térmico y acústico, sostenibilidad ambiental y cumplimiento de la normativa colombiana de construcción sismo resistente.
Como parte de este proceso, la Secretaría de Vivienda lideró la caracterización socioeconómica de las familias afectadas, la revisión jurídica y predial de los hogares priorizados y la estructuración técnica de las soluciones habitacionales que hoy avanzan en su fase de construcción.
Gracias a la alianza entre la Secretaría de Vivienda y la Corporación Organización El Minuto de Dios, se consolidó un recaudo superior a los $6.000 millones, recursos destinados a la construcción de las 40 viviendas aportadas por esta entidad para familias afectadas por la emergencia.
Estas soluciones habitacionales serán edificadas mediante un sistema industrializado en fibrocemento desarrollado por Eternit, tecnología avalada por la normativa colombiana de construcción sismo resistente y diseñada para ofrecer seguridad, durabilidad y eficiencia en los tiempos de ejecución.

Mucho más que casas
Además del componente habitacional, la recuperación contempla inversiones para la reconstrucción, ampliación y adecuación de instituciones educativas afectadas en ambos municipios, mediante recursos del departamento, la Nación y entidades especializadas en infraestructura educativa.
Dentro de las obras proyectadas para la recuperación de la infraestructura comunitaria también se encuentra la construcción de una nueva iglesia en el centro poblado de Santa Cecilia, en Paratebueno. La edificación contará con 252 metros cuadrados, espacios para campanario, nave central, sacristía y pila bautismal, y requerirá una inversión superior a los $1.026 millones.
La reconstrucción ha sido posible gracias al trabajo articulado entre la Gobernación de Cundinamarca, el ICCU, la Secretaría de Vivienda, la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (UAEGRD), las alcaldías municipales, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), entidades del Gobierno Nacional y múltiples aliados del sector privado.
Recursos y líneas de acción
La recuperación de Medina y Paratebueno se desarrolla bajo el Plan De Acción Específico (PAE), formulado y coordinado por la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (UAEGRD), instrumento que define las acciones de rehabilitación y reconstrucción con una inversión consolidada de más de $198.540 millones.
Este plan contempla siete líneas de intervención: hábitat, educación, agua y saneamiento básico, conectividad vial, reactivación productiva, asistencia humanitaria y territorios seguros y resilientes.
Desde el primer momento de la emergencia, la Gobernación activó una respuesta integral que incluyó asistencia humanitaria, la habilitación de alojamientos temporales para las familias damnificadas, más de 31 espacios de coordinación técnica e institucional enfocados en la validación de información predial, jurídica y geográfica, así como la implementación de subvenciones económicas de arrendamiento temporal.
Para este último componente, el departamento destinó más de $1.539 millones, en apoyo a las familias afectadas, permitiéndoles acceder a soluciones temporales de alojamiento mientras avanzan los procesos de reconstrucción definitiva.
La entrega de esta primera vivienda representa un hito en el proceso de reconstrucción y refleja los avances de una estrategia integral que ha permitido atender la emergencia, acompañar a las familias afectadas y avanzar en la construcción de comunidades más seguras, resilientes y preparadas para enfrentar futuros desafíos.
