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Banco Mundial
Los costos superiores a los previstos no son una anomalía en los proyectos de infraestructura.
A nivel mundial, los proyectos de transporte sobrepasan de forma sistemática sus presupuestos iniciales.
Detrás de muchos de estos sobrecostos hay un problema sorprendentemente básico: los Gobiernos no cuentan con herramientas fiables para estimar cuánto debería costar una carretera o una vía férrea antes de comprometerse a construirla.
La contratación de ingenieros para analizar cada posible proyecto resulta demasiado costosa y lleva demasiado tiempo.
Como resultado, los organismos y ministerios de Transporte a menudo recurren a costos promedio nacionales amplios o bases de datos como el Road Costs Knowledge System (ROCKS) que rápidamente se tornan obsoletos. Los promedios ocultan todo lo que importa.
Una carretera que atraviesa un terreno montañoso cuesta mucho más que una que cruza una sabana llana, y construir un camino en una ciudad concurrida cuesta mucho más que hacerlo en un campo abierto.
Cuando los planificadores pasan por alto estas realidades, el resultado es un cálculo presupuestario sistemáticamente erróneo y, en última instancia, una asignación inadecuada de los fondos públicos.
Gráfico 1: La falla del cálculo de costos “promedio”. Los datos del informe Infrastructure Foundations (Fundamentos de la infraestructura) indican una gran dispersión en los costos unitarios de los proyectos viales y ferroviarios. Dado que los costos reales varían enormemente según el contexto local, basarse en promedios nacionales uniformes conduce con frecuencia a graves errores de cálculo presupuestario.

Por qué fallan los promedios
Para comprender hasta qué punto las condiciones locales influyen en los costos, recopilamos un conjunto de datos mundiales amplio sobre los costos de construcción de carreteras y vías férreas, que abarca proyectos en una gran variedad de paisajes y economías.
El análisis, publicado en el informe Infrastructure Foundations: From Current Assets to Future Growth (en inglés) (Fundamentos de la infraestructura: De los activos actuales al crecimiento futuro) nos permitió determinar con precisión hasta qué punto factores como las montañas, las precipitaciones anuales y la urbanización aumentan los costos de construcción.
Los resultados son sorprendentes. Como muestran los datos, los costos reales varían enormemente según el contexto local, y la dispersión de los costos unitarios entre los proyectos viales y ferroviarios es enorme.
Esto significa que basarse en promedios nacionales uniformes no solo genera estimaciones imprecisas, sino que con frecuencia conduce a graves errores de cálculo presupuestario.
Una sola cifra promedio simplemente no puede reflejar la diversidad de condiciones que determinan cuánto costará un proyecto en la realidad.
De los datos a la decisión en cuestión de segundos
Estos hallazgos han dado lugar al desarrollo de Road & Rail Cost Calculator (R2C2), una aplicación web diseñada para ofrecer a planificadores y responsables de formular políticas estimaciones de costos rápidas y confiables sin necesidad de conocimientos especializados en ingeniería ni un gran presupuesto.
Para ver cómo funciona esto en la práctica, pensemos en un ministerio de Transporte que evalúa la propuesta de construcción de una carretera de 16 kilómetros en Tanzanía.
En el pasado, un planificador aplicaba un costo promedio nacional por kilómetro y seguía adelante, probablemente obteniendo una estimación incorrecta por un amplio margen. Con la calculadora de costos viales y ferroviarios R2C2, el encargado de la planificación puede trazar la ruta directamente en el mapa de la aplicación.
A continuación, la herramienta analiza las características específicas de esa ruta, por ejemplo, qué tan accidentado es el terreno, qué tan urbanizada es el área circundante, y otros factores que impulsan los costos, y los combina con los detalles que proporciona el usuario, como el número de carriles o si es necesaria la construcción de un túnel.
El resultado es una estimación de costos adaptada y obtenida en cuestión de segundos a partir de la misma investigación que respalda el informe Infrastructure Foundations.

Gráfico 2: La aplicación R2C2 en acción: Generación de una estimación de costos específica para un proyecto vial de 16 kilómetros en Tanzanía.
Este tipo de estimación rápida y adaptada al contexto abre posibilidades que antes estaban fuera del alcance de la mayoría de los organismos de transporte.
- Los planificadores pueden comparar rápidamente decenas de rutas potenciales para identificar las mejores inversiones antes de gastar dinero en estudios de factibilidad completos.
- Los ministerios de Finanzas pueden evaluar el valor de redes viales y ferroviarias completas para reflejar mejor los activos públicos en los balances nacionales.
- Los Gobiernos que enfrentan riesgos climáticos pueden calcular cuánto costaría reemplazar la infraestructura si resultara dañada, lo que les ayuda a obtener el financiamiento o los seguros adecuados.
- En situaciones posteriores a conflictos o desastres, en las que obtener cifras con rapidez afecta directamente la vida de las personas, R2C2 puede ayudar a los Gobiernos a calcular rápidamente los costos de reconstrucción.
Gastar mejor, no más
La aplicación R2C2 llega en un momento crucial. Como señala el informe Infrastructure Foundations, los Gobiernos de todo el mundo están trabajando con presupuestos más ajustados y mayores costos de endeudamiento. Simplemente gastar más en infraestructura y esperar crecimiento ya no es una estrategia viable.
Lo que se necesita es focalizarse en la optimización de los recursos y conocer el verdadero costo de una obra de infraestructura: la construcción, el mantenimiento, la protección frente a los riesgos climáticos o la reconstrucción después de un desastre.
Al hacer que una buena estimación de costos sea más rápida y accesible, R2C2 proporciona a los responsables de tomar decisiones la información que necesitan para comparar proyectos, evitar errores costosos y asegurar que cada dólar destinado a infraestructura se invierta en las opciones con más probabilidades de generar resultados reales.
Un mejor cálculo de costos no es una mera nota técnica a pie de página; es esencial para una mejor política de infraestructura.
