
Por Keir Villero
Bogotá, mayo de 2026. News Press Service. El Cauca atraviesa una grave crisis de orden público y social, marcada por el recrudecimiento del conflicto armado entre grupos disidentes y la fuerza pública, atentados terroristas en la Vía Panamericana, explosiones por manipulación de artefactos en zonas rurales como El Plateado, y graves enfrentamientos intracomunitarios
La confrontación entre comunidades indígenas Misak y Nasa en zona rural de Silvia, Cauca, deja hasta el momento siete personas fallecidas y más de un centenar de heridos, en una escalada de violencia que obligó al despliegue de tropas y al fortalecimiento de operaciones militares en distintos puntos del municipio.

Mientras las autoridades intentan contener nuevos choques, sobre el terreno se desarrolla una operación que combina presencia de soldados, vigilancia aérea y reuniones extraordinarias de seguridad para recuperar el control de la situación.
La respuesta del Estado comenzó a moverse sobre el terreno con el envío de tropas hacia puntos estratégicos del municipio. Más de 250 soldados de la Brigada 29 del Ejército y unidades especializadas de la División de Aviación Asalto Aéreo fueron ubicados en sectores rurales donde se han concentrado las tensiones. De manera paralela, otras unidades continúan ingresando al departamento.
Las autoridades informaron que más de 500 uniformados adicionales, con capacidades diferenciales y apoyo aéreo, fueron incorporados a las operaciones para reforzar la presencia institucional y acompañar a las comunidades.
El balance
La situación deja hasta ahora un balance de siete personas fallecidas y 110 lesionados. Entre los heridos, 85 corresponden a hombres y, según el reporte preliminar, 65 presentan impactos por arma de fuego y otros registran lesiones de distinta consideración.
Del total, 35 personas debieron ser trasladadas a centros asistenciales.
Las cifras entregadas por autoridades locales indican además que entre las víctimas fatales hay cuatro integrantes de la comunidad Misak, dos de la comunidad Nasa y una persona cuya identidad aún está por establecerse.
Un caso adicional permanece bajo revisión luego de que una persona sufriera un paro cardíaco durante su traslado a la Fundación Valle del Lili. Los reportes conocidos hasta ahora indican que no hay menores de edad entre los fallecidos.
Mientras las tropas avanzaban hacia el área, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, se trasladó a Popayán para encabezar una reunión de seguridad con la cúpula militar, la Policía y mandos regionales de la Fuerza Pública. El encuentro tuvo como objetivo evaluar el alcance de la confrontación y adoptar medidas inmediatas frente a los hechos registrados en Silvia. Las decisiones, según se informó, buscan recuperar el control de la situación y evitar una ampliación del conflicto hacia otros sectores.
Sobre el terreno también comenzaron a operar capacidades tecnológicas de reconocimiento.
Las Fuerzas Militares desplegaron aeronaves no tripuladas para realizar vigilancia aérea y obtener información del terreno en tiempo real.
Con esos equipos se pretende identificar movimientos, facilitar la ubicación de puntos críticos y acelerar el reposicionamiento de las tropas en zonas donde persisten riesgos de nuevos enfrentamientos.
