
Bogotá, agosto de 2026. News Press Service. El Senado de la República autorizó con 73 votos a favor y 11 en contra que el expresidente Gustavo Petro salga del país, pero lo condicionó a informar “con fecha y lugares específicos” cada viaje, una exigencia vinculada al llamado arraigo constitucional que obliga a los exjefes de Estado a pedir permiso al Legislativo durante el año siguiente al fin de su mandato.
La proposición aprobada fijó además una consecuencia política clara: si un exmandatario sale sin esa autorización, la acción puede considerarse “abandono del cargo”.

La Constitución Política de 1991 establece esa restricción para quienes dejaron la jefatura del Estado y quieren salir del territorio nacional dentro de ese plazo.
Tras la aprobación del permiso, el exjefe de Estado negó en sus redes sociales que haya solicitado ausentarse de Colombia durante un año y sostuvo que su pedido al Congreso apunta a contar con un permiso formal para viajar al exterior en ese período.
“Yo no he pedido salir del país por un año, mi poder reside en el pueblo colombiano y su amor, por qué habría de dejarlo”, afirmó.
