
Bogotá, 14 de agosto de 2026. News Press Service. Luego de la reunión sostenida este jueves 14 de agosto entre el presidente de la República Abelardo de la Espriella, el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio Jaime Andrés Beltrán y representantes del sector empresarial, el Gobierno Nacional definió las principales líneas de acción del Plan Milagro de Reconstrucción, una estrategia que permitirá coordinar la respuesta inmediata y la reconstrucción de las zonas afectadas por el sismo.
El plan se desarrollará bajo las directrices del presidente de la República y articulará las capacidades de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), el Ministerio de Vivienda, los empresarios y las entidades territoriales, con la participación de otros actores públicos, privados, financieros y de cooperación.
La coordinación de las acciones y de los recursos se realizará en el marco del Fondo Milagro, creado por el Gobierno Nacional como instrumento para articular los esfuerzos destinados a la reconstrucción.
Los reportes consolidados parciales a hoy que sirven de base para la planeación de la respuesta registran más de 12 mil viviendas destruidas y más de 75 mil viviendas averiadas más de 170 edificios colapsados y decenas de colegios y centros de salud destruidos.
Ante esta magnitud, el Gobierno ha planteado una intervención que combina atención inmediata, diagnóstico técnico, reparación, mejoramiento de infraestructura, vivienda nueva y reconstrucción territorial.
La primera prioridad es atender a las familias damnificadas y determinar técnicamente la magnitud real de los daños.

La UNGRD avanzará en articulación con los entes territoriales en la entrega de subsidios de arrendamiento para las familias que deban abandonar temporalmente sus viviendas, así como en los mecanismos de apoyo asociados a los servicios públicos y demás recursos necesarios para responder a la emergencia.
Estas medidas se articularán con las disposiciones reglamentarias adoptadas por el Ministerio de Vivienda para facilitar la respuesta institucional en los territorios afectados.
Paralelamente, el ministro y el sector empresarial acordaron conformar un “Batallón de Expertos”, integrado por profesionales especializados que se desplazarán a los territorios para apoyar la evaluación técnica de las viviendas e infraestructura afectadas, este batallón será conformado por profesionales de alta experiencia que se inscribieron en una convocatoria nacional liderada por el ministerio y los gremios.
Este equipo permitirá realizar un diagnóstico y tamizaje técnico, especialmente sobre las condiciones estructurales y de seguridad de las edificaciones, con el propósito de clasificarlas según su nivel de afectación y establecer cuáles pueden ser reparadas, cuáles requieren intervenciones estructurales y cuáles deberán ser reemplazadas.
El sector empresarial apoyará además la respuesta inmediata mediante donaciones, maquinaria amarilla para remoción de escombros y capacidades técnicas y logísticas.
Segunda fase: Reconstrucción de la Vivienda Milagro
Una vez avance la caracterización técnica, comenzará la fase de reconstrucción bajo el concepto Vivienda Milagro.
Una de las primeras medidas será identificar, junto con Camacol y el sector constructor, los proyectos de Vivienda de Interés Social que se encuentren terminados, disponibles y en condiciones de entrega inmediata en las zonas afectadas o en áreas que permitan atender a las familias damnificadas.
El propósito es que estas viviendas constituyan una de las primeras alternativas para los hogares que hayan perdido completamente sus casas.
El esquema combinará recursos públicos y privados mediante la estrategia “Todos Ponen”. Para facilitar el cierre financiero de los hogares podrán concurrir los subsidios del Gobierno Nacional, de las cajas de compensación familiar y de las entidades territoriales.
Los empresarios manifestaron, además, su disposición a aportar a la reconstrucción mediante reducciones de costos y contrapartidas que permitan disminuir el valor final de las soluciones habitacionales.
En materia de mejoramientos de vivienda, se priorizarán las casas que, de acuerdo con el diagnóstico técnico, presenten daños reparables y puedan recuperar condiciones adecuadas de habitabilidad y seguridad mediante intervenciones.
Para este propósito se estructurará también un Banco de Materiales, con participación y gestión del sector empresarial, destinado a facilitar materiales para las intervenciones de reparación y reconstrucción en los territorios.
El modelo contempla que el Gobierno aporte recursos y que los ejecutores incorporen contrapartidas, ampliando así el número de hogares que puedan ser atendidos.
Una mesa técnica donde “Todos Ponen”
Como resultado de las reuniones realizadas entre el Gobierno Nacional y el sector privado, se pondrá en marcha una mesa técnica para la reconstrucción, en la que participarán los diferentes actores necesarios para hacer viable financiera y técnicamente el plan.
El sector constructor aportará capacidad técnica y trabajará en mecanismos para disminuir los costos de las soluciones habitacionales.
El sector financiero será convocado para estructurar tasas diferenciales y condiciones financieras favorables para el crédito constructor.
Las cajas de compensación familiar tendrán un papel fundamental mediante sus subsidios de vivienda y su capacidad de concurrencia con otros aportes públicos.
El Gobierno Nacional evaluará, a su vez, instrumentos tributarios y arancelarios que permitan disminuir los costos asociados a la reconstrucción y a la producción de vivienda.
El Plan también buscará el respaldo de organismos multilaterales y de cooperación internacional, mediante donaciones, financiación y créditos en condiciones favorables que permitan complementar los recursos nacionales.
El campo también hace parte de la reconstrucción
El Gobierno promoverá alianzas con productores regionales, empresarios locales, entidades financieras y gremios vinculados al campo, entre ellos organizaciones como la Federación Nacional de Cafeteros, gremios de productores de palma y cacao y el Banco Agrario, entre otros actores con presencia efectiva en las zonas rurales afectadas.
El objetivo es que la reconstrucción no se concentre únicamente en los centros urbanos y pueda responder a las características productivas, sociales y territoriales de las familias campesinas.
Reconstruir también significa recuperar los territorios
En la fase posterior de reconstrucción, prevista para desarrollarse durante los próximos años, el Gobierno trabajará en soluciones de vivienda que puedan ser terminadas y entregadas durante 2027 y 2028, así como en nuevos mejoramientos para los hogares afectados.
