
Por Clemente Domíguez
Bogotá, mayo de 2026. News Press Service. En la emblemática Plaza de El Rosario será ubicada la esfinge de la Diosa de la Esmeralda como símbolo de las preciosas gemas colombianas famosas en el mundo por su belleza y valor que provienen de municipios como Muzo, Borbur, Quípama, Maripí, Chivor, Gachetá y Gachetá, entre otros.
Jesús Ruiz es quien se ha propuesto hacer realidad el proyecto, como reconocimiento al gremio dedicado a la comercialización concentrado en ese parque desde hace muchos años.
Hasta allí arriban todos los días comerciantes, compradores y vendedores de las reconocidas esmeraldas colombianas, en todas sus presentaciones pura, azuloso y verde amarillento.
Ruiz presentó un proyecto ante la Junta Administradora Local de la Candelaria para que sea esa corporación que respalde la legalidad de la colocación de “la Diosa”, y según sus palabras, en la JAL fue bien recibida la iniciativa y respaldada por sus integrantes, además de informar que otras entidades nacionales como los ministerios del Interior, Cultura, Instituto de Desarrollo Urbano, Secretaría de Cultura y el Concejo de Bogotá, también avalan su plan.

“La idea es colocar la esfinge de la Diosa Furatena en la plazoleta del Rosario donde se encontraba la del conquistador español Gonzalo Jiménez de Quesada, y para esos efectos ya se hicieron los estudios técnicos, es decir que la estatua se puede instalar sin ningún problema”, dice nuestro interlocutor.
BENEFICIOS
Además del reconocimiento para el sector, será también es para toda Colombia ante el mundo, porque la gema nacional es considerada universalmente excepcional, y la Candelaria convertida en la puerta mundial de la esmeralda, hasta allí llegan todos sus protagonistas, quienes la tallan, la compran y venden, toda una pléyade de escenarios intercalados en torno a las piedras preciosas extraídas de “nuestras minas” dice don Jesús Ruiz.
El mercado callejero de esmeraldas en la Plazoleta de El Rosario, además de su movimiento transaccional entre vendedores y compradores e intercambios de “murrallas”, también se benefician otros proveedores de tintos, cigarrillos, toallas, aguas aromáticas, arepas, empanadas, todo en torno a las gemas “y la policía, por ahí, se asoma para vigilar que haya seguridad”.
Paralelo a todas estas incidencias, las proyecciones de quienes se dedican a la comercialización de las piedras preciosas, es que el gobierno colombiano incluya en el código minero la actividad “y que sean las próximas generaciones con continúen con el legado ya histórico en nuestro país”.
Diagonal a la Plazoleta de El Rosario, en donde también se encuentra la Universidad del mismo nombre, está ubicado el Banco de la República, en el parque Santander, y al frente históricas iglesias como La Tercera, Veracruz y San Francisco, el Palacio de San Franciso y el edificio donde funcionó por muchos años el diario El Tiempo.
En conclusión, La Diosa de la Esmeralda Furatena hará parte de este emblemático sector de Bogotá como nuevo atractivo turístico y de reconocimiento al gremio de esmeralderos de Colombia
