
Bogotá, marzo de 2026. News Press Service. Más de la mitad de los colombianos habilitados votó para el Senado. Con casi 21 millones de votos, la elección legislativa tuvo la participación más alta desde 1990. Y de más de mil candidatos en 26 listas llegaron 102 a las curules del nuevo Senado que legislará entre 2026 y 2030.
Estas son las principales proyecciones según La Silla Vacía a partir del preconteo de la Registraduria.
1- El Pacto se ratifica como la principal fuerza política de Colombia
De las 102 sillas del Senado, 26 van a quedar en manos del Pacto Histórico. Veinticinco en la lista cerrada, gracias a los 4.4 millones de votos que lleva el oficialismo (con el 99% de las mesas contadas) y la otra con la curul indígena que se llevó Martha Peralta.
Así, el partido unificador de la izquierda se consolida como el más votado al Senado apalancado por una consulta interna en octubre con la que definió el orden de su lista, con el empuje de la candidatura de Iván Cepeda y el remate del gobierno de Gustavo Petro.
rente hace 4 años, el Pacto supera con ventajas sus expectativas. En 2022 obtuvo 2.8 millones de votos teniendo a Petro en la consulta. Esta vez, sin Cepeda en el tarjetón de consultas, aumentó 1.5 millones.
Ganó en 12 de los 32 departamentos con votaciones clave en Bogotá, Valle, Atlántico y la región Pacífico.
Con esos 26 senadores el Pacto compensa el vacío de los 5 votos que pierde con la salida del escenario político de Comunes. Con un cuarto del Senado tiene cómo empezar desde ahora una campaña más decidida por Iván Cepeda.
2- Uribe jaló y el CD creció, pero la dispersión de la derecha les cobró
El Centro Democrático ganó cuatro curules frente a 2022, pasó de 13 a 17. La fórmula de volver a lista cerrada con el expresidente Álvaro Uribe Vélez funcionó, aunque no como preveían en el partido.
Internamente las cuentas estaban en llegar a las 20 curules jalonadas, además de Uribe, por la presencia de Paloma Valencia en la consulta de la derecha. La transferencia fue casi exacta. La diferencia entre los votos de Paloma y los de la lista fue de unos 200 mil votos.

El Centro Democrático ganó en cuatro departamentos: Antioquia, el patio de Uribe; Casanare, donde es fuerte Alirio Barrera; Meta, donde la gobernadora es del partido; y Santander, donde el antipetrismo domina.
Al uribismo, en todo caso, le hizo mella la dispersión de la derecha pura y dura. Entre las listas de Salvación Nacional, apadrinada por Abelardo de la Espriella, y Creemos, del alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, sumaron unos 900 mil votos.
En el caso del primero, más de 696 mil para superar el umbral y sacar al menos tres curules; y en el segundo, aunque sin curules, una contada de estructura para Fico.
Si el Centro Democrático hubiera sumado esos votos de las vertientes el Pacto aún habría sido mayoría, pero por apenas una o dos curules.
3- Si Cepeda llega a la presidencia, podría tener una mayoría
La posibilidad de que Iván Cepeda gane la Presidencia abre el interrogante de si puede o no llegar a tener mayorías en el Senado para avanzar sus propuestas. A la luz de los resultados, en un ejercicio de posturas políticas, la respuesta es que puede llegar al umbral de los 52 votos que se requieren.
Las cuentas van así. Además de las 26 curules del Pacto, un eventual gobierno continuista puede empezar a pescar apoyos en partidos afines como el Liberal o el Verde y trayendo a operadores del Conservador y La U.
De los 13 liberales que van elegidos hasta ahora, al menos 7 o trabajaron en llave con el gobierno Petro o pueden sentarse a negociar sin problema. Son:
- María Eugenia Lopera: la tercera más votada en la lista, que actualmente es representante a la Cámara. Durante estos 4 años, Lopera acompañó al gobierno Petro en debates cruciales como la reforma a la salud, pensional y laboral. Ella lidera a las “Sin Piedad”, el grupo de representantes liberales que votó con Petro y recibió a cambio representación burocrática.
- Yessid Pulgar: el hermano del condenado Eduardo Pulgar. En este periodo, los Pulgar apoyaron en el Congreso a Petro a través de la senadora Claudia Pérez, cuñada de Pulgar.
- Camilo Torres: sobrino de Euclides Torres, quien ayudó a financiar la precampaña de Petro. Los Torres han ayudado al gobierno Petro a través de Pedro Flórez, quien repite en Senado en la lista del Pacto, y el representante a la Cámara Dolcey Torres, hermano de Euclides.
- Leonardo de Jesús Gallego: representante a la Cámara que da el salto. Es del Valle y en el gobierno Petro ayudó a sacar adelante la primera reforma tributaria e hizo parte de la Comisión de Acusaciones en las que no avanzaron las investigaciones contra el presidente.
- Oscar Sánchez: representante a la Cámara de Cundinamarca. Votó a favor todas las reformas sociales de Petro y fue aliado cuando presidió la Comisión Primera. Tuvo el apoyo en campaña de Mauricio Jaramillo, el hermano del ministro de Salud, Guillermo Alfonso, y se benefició del clientelismo asociado a los Equinos Básicos de Salud.
- Fabio Amín: senador de Córdoba. Apoyó al gobierno de principio a fin. Hizo campaña destacando como logros compartidos las reformas laboral y pensional.
- Álvaro Monedero: representante a la Cámara del Valle. Aliado del gobierno en los temas económicos, clave en la reforma tributaria y las demás reformas sociales.
- Laura Fortich: senadora de Atlántico y acompañante de las reforma de Petro.
Cepeda, si gana y sigue la estrategia de Petro, puede traer de su lado a 8 de 11 senadores de la lista Verde. Así:
- Andrea Padilla, la animalista y ambientalista que acompañó al gobierno.
- Los tres aliados de Carlos Amaya, el gobernador de Boyacá: Jhon Amaya, Duvalier Sánchez y Eduardo Enriquez.
- Ariel Ávila, senador, y aliado con Cepeda en causas como los debates sobre la parapolítica.
- Wilber Escobar: representante a la Cámara de Caldas de la línea de Mauricio Lizcano. Ha acompañado las causas de Petro.
- Gustavo Moreno, senador de la casa de Juan Fernando Cristo, quien ha apoyado las causas del gobierno y tiene burocracia en la Unidad de Víctimas.
- José Gutenberg Macea, es del equipo de la actual representante a la Cámara, Karime Cote, quien también ha votado con Petro en el Congreso.
Las cuentas de servilleta en un eventual gobierno de Cepeda tienen espacio en La U y Conservadores. Más allá de que esos partidos puedan operar desde la independencia, por dentro tienen fichas que se pueden inclinar a apoyar al gobierno que les dé espacios burocráticos.
En La U, por ejemplo, de 9 senadores, 5 se dejan hablar. Son:
- Los actuales senadores Antonio Correa, Jhonny Besayle y José Alfredo Gnecco, que en este periodo acompañaron iniciativas oficiales. Correa fue el articulador porque es el más petrista de La U.
- Los actuales representantes Wilmer Carrillo y Ana Paola García, que votaron las reformas sociales.
- Y la posibilidad de sumar a Maria Irma Noreña, esposa del alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, a quien el presupuesto nacional le serviría para terminar su mandato local.
Mientras que entre los conservadores, de los 11 senadores al menos 4 podrían estar.
- Los actuales senadores Liliana Benavides y Miguel Barreto, que hicieron parte del trío, con Carlos Trujillo, que se la jugó por Petro de principio a fin.
- Los dos representantes Wadith Manzur y Daniel Restrepo, heredero de Trujillo, que también estuvieron en los momentos clave de las reformas.
Sumando esos potenciales apoyos, un hipotético gobierno de Cepeda puede llegar a 52 senadores. Y a esos se les puede sumar la otra curul indígena que quedó en manos del Aico un partido que se identifica con las causas progresistas.
Esa eventual mayoría en todo caso quedaría sujeta a que Cepeda, o su gobierno, decidiera pactar política y burocráticamente. Una mayoría de igual modo frágil si la oposición no entra y apuesta por hacer un bloque ideológico.
4- Abelardo salvó patria, pero raspando
Abelardo de la Espriella asumió el reto de contarse fuera de las consultas y le salió bien. Apadrinó la lista de Salvación Nacional, la apodó la del tigre, y llevándose a los candidatos a sus giras consiguió que el partido superara el umbral.
Con los cerca de 700 mil votos, Salvación aspira a por lo menos a tres curules: Enrique Gómez, Sara Castellanos y Germán Rodríguez. Los tres recogen los símbolos y valores con los que Abelardo está conquistando a la derecha: patria, cristianos y militares.
Aunque se trató de una lista abierta, el endose de De la Espriella se vio en que unos 120 mil votos fueron únicamente por el logo del partido, es decir, por la instrucción de pintarla como la lista del tigre. Que literalmente lo es porque Salvación convirtió su logo del siglo pasado en una tigre y unas garras.
Así, Salvación pasó de 30 mil votos en 2022 a 700 mil en 2026 para darle a De a Espriella silla propia bancada en el Congreso. Es la manera en la que va a cantar victoria para restarle fuerza a la idea de que Paloma Valencia le va a quitar espacio con el resultado de la consulta.
5- El antipetrismo no alcanzó para todos
Opositores vocales del gobierno Petro se quedaron fuera del Congreso. Los casos más sonoros están en Cambio Radical. El partido de Germán Vargas Lleras fue uno de los más golpeados de la jornada: pasó de 10 a 6 senadores.
Entre los quemados están Carlos Fernando Motoa, quien buscó venderse como el de Vargas y fue la cabeza de lista. Siempre con un discurso radical contra el gobierno. Y también la representante Lina Garrido, llanera, que desde el atril de la Cámara no escatimó esfuerzos en cuestionar a Petro y sus ministros, especialmente Armando Benedetti.
Efraín “Fincho” Cepeda también perdió. Buscó dejarle su curul al representante Armando Zabaraín, pero el endose no funcionó.
Maria Paz Gaviria, la hija del expresidente César Gaviria y jefe del Partido Liberal tambiénh se quemó. Como cara del gavirismo, el ala mas crítica del partido dentro al gobierno Petro, su fracaso es doloroso para los cercanos a las directivas actuales.
Entre los conservadores tampoco prosperó el intento de Hernán Andrade por volver al Congreso. El veterano huilense buscó recoger las banderas de su hermana, Esperanza, que fue una de las archivadores de la reforma a la salud.
En La U, Juan Felipe Lemos, que se había ganado la cabeza de la lista por ayudar a hundir la reforma tributaria, tampoco pudo convertir sus posturas técnicas desde la oposición en votos suficientes.
6- Los tradicionales petristas crecieron
Congresistas de partidos tradicionales que acompañaron a Petro crecieron súbitamente. Empujados por maquinarias locales y por la burocracia nacional sorprendieron con votaciones de más de 100 mil votos.
Son los casos de María Eugenia Lopera, la representante liberal, que, además de su trabajo propio, tuvo detrás a unas siete fórmulas ganadoras en la Cámara. Y contó con el respaldo de los salientes senadores Jhon Jairo Roldán y Juan Diego Echavarría.
A Lopera le han dado juego burocrático en el Ministerio de Salud.
Wadith Manzur, en medio de sus líos por el escándalo de Gestión del Riesgo, también subió. Con cuotas en Ferrocarriles y proyectos del Ministerio del Interior, aumentó su votación en llave con otros operadores políticos como Ape Cuello del Cesar y Juan Loreto Gómez de La Guajira.
Similar es el caso de Wilmer Carrillo de La U. Aunque su fortaleza fue el gobernador de Norte de Santander, William Villamizar, al representante también le sirvió transar con el gobierno pescar votos afuera y sentar un golpe en la mesa de La U, que es dominada por el bloque de Dilian Francisca Toro.
Justo en La U, al senador Antonio Correa ser aliado del gobierno también le dio para salvar su curul. Se movió entre Córdoba y Bolívar para meterse entre el bloque de Dilian Toro y el de sus compañeros con poder en las gobernaciones.
7- El centro de opinión quedó maltrecho
Cuatro representantes de la denominada bancada independiente de la Cámara intentaron dar el salto al Senado esperanzados en el voto de opinión: Katerine Miranda, Juan Sebastián Gómez, Cristian Avendaño y Jennifer Pedraza.
De los cuatro, tres perdieron, y solo Pedraza triunfó. Miranda y Avendaño quedaron lejos de la pelea de los 11 verdes que salieron a flote. Gómez vivió un escenario similar aun siendo cabeza al Senado del Nuevo Liberalismo.
Pedraza venció porque sacó 78 mil votos y porque su partido, Dignidad, supo desde el principio que tenía que aliarse con otros para pasar el umbral. Los 200 mil que sacaron los tres senadores del partido cristiano, Mira, le ayudaron a Pedraza a cumplir con el mínimo y entrar a la repartición de curules.
Otro palo en el voto de opinión es el de la senadora Angélica Lozano, quien buscaba su cuarto periodo. A la bogotana no le dio para llegar cuando menos a los 40 mil y quedó relegada en la lista, luego de haber estado 8 años en el Senado. Al representante liberal Juan Carlos Lozada tampoco le alcanzó para saltar al Senado, a pesar de sus banderas de ambientalistas
