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El Confidencial
A lo largo de su trayectoria, no solo fue filósofo, sino también ensayista, profesor y diputado durante la Segunda República. Su compromiso con la vida pública le llevó a analizar con detalle los problemas políticos y sociales del país
José Ortega y Gasset, uno de los filósofos más influyentes del siglo XX en España, dejó una de las frases más citadas —y polémicas— del pensamiento político contemporáneo: «Ser de la izquierda o de la derecha es una de las infinitas maneras que el hombre puede elegir para ser un imbécil». La sentencia realmente refleja su visión crítica de los extremismos ideológicos.
La frase se atribuye a textos y artículos escritos en los años treinta, en un contexto de fuerte polarización política en España. Ortega y Gasset, especialmente a través de obras como La rebelión de las masas (1930) y sus intervenciones periodísticas, advertía del peligro de reducir la complejidad del pensamiento a etiquetas simplistas como izquierda o derecha.

Para él, esa dicotomía empobrecía el debate y fomentaba el sectarismo.
El filósofo madrileño defendía una idea central: la necesidad de pensar de forma independiente. Consideraba que el ser humano debía escapar de las consignas colectivas y desarrollar un criterio propio.
De ahí su crítica a quienes se alinean automáticamente con una ideología sin cuestionarla, algo que veía como una forma de renunciar a la inteligencia y a la responsabilidad individual.
Ortega y Gasset nació en Madrid en 1883, en el seno de una familia vinculada al periodismo y la cultura. Se formó en Alemania, donde entró en contacto con las corrientes filosóficas más avanzadas de su tiempo.
Esa influencia se reflejó en su pensamiento, que combinaba el racionalismo europeo con una profunda preocupación por la realidad española.
A lo largo de su trayectoria, no solo fue filósofo, sino también ensayista, profesor y diputado durante la Segunda República. Su compromiso con la vida pública le llevó a analizar con detalle los problemas políticos y sociales del país.
Sin embargo, su postura independiente le situó en una posición incómoda, alejada de los bloques ideológicos tradicionales.
María Martín-Gamero, psicóloga: «El problema no es que te importe lo que piensen de ti, sino cuánto depende de eso la forma en la que te Martín-Gamero, psicóloga: «El problema no es que te importe lo que piensen de ti, sino cuánto depende de eso la forma en la que te ves»
Uno de los conceptos clave en su obra es el de “circunstancia”, resumido en su célebre frase: “Yo soy yo y mi circunstancia”. Con ello, Ortega subrayaba que el individuo no puede entenderse sin su contexto, pero también que tiene la obligación de intervenir en él.
Esta idea conecta directamente con su rechazo a los dogmatismos políticos, que, a su juicio, anulaban la capacidad crítica del individuo.
Hoy, décadas después de su muerte en 1955, las palabras de Ortega y Gasset siguen siendo objeto de debate. Su crítica a la polarización ideológica cobra nueva vigencia en un mundo marcado por la confrontación política.
Más allá de la provocación, su mensaje apunta a una invitación clara: pensar por cuenta propia y desconfiar de las etiquetas que simplifican la realidad.
