
Bogotá, agosto de 2026. News Press Service. Colombia es un país tropical, ubicado en la zona tórrida y por lo tanto los rayos del sol caen directamente sobre nuestro territorio, y de ahí, dicen los científicos, expertos sobre demografía y comportamiento humano, que el colombiano por naturaleza es un ser alegre, en razón a que recibe los beneficios del astro rey mejor que en otras regiones del mundo.
Sin embargo, esto también tiene sus consecuencias, pues como lo describimos en el párrafo anterior, la naturaleza del colombiano promedio se inclina a consumir bebidas embriagantes, ya sea por un buen negocio, el grado del hijo o de la hija, por el cierre de tejado, el matrimonio o de muchos otros motivos que motivan celebrar tomándose una cerveza o un traguito.

La idiosincrasia del colombiano ha derivado en la creación de grandes empresas productoras de bebidas embriagantes, por ejemplo, cervecería Bavaria fundada a comienzo del Siglo XX por un señor llamado Leo Slegfried Kopp, y así con el paso del tiempo se crearon más compañías de otra clase de bebidas como el aguardiente a nivel departamental.
CALIDAD
La narrativa en torno al desarrollo empresarial y económico en Colombia va concatenada con el comportamiento de la gente que celebra mucho y se divierte bastante consumiendo estas bebidas en disímiles escenarios; por ejemplo, en una cancha de tejo jugando turmequé, la llamada bolirrana, en reuniones sociales, y en muchos otros escenarios, que implica elevadas compras y por consiguiente ingresos millonarios que el estado invierte en otras ayudas a la gente, entre ellos el sector salud.
Acá entra a operar la malicia del colombiano malo. Como el negocio es lucrativo, con mucha audacia ha falsificado cientos de botellas de licor, que no solo afecta los ingresos estatales, sino que atenta gravemente contra la vida de quien consume esas bebidas que, al decir de las autoridades, no cuentan con los más mínimos cuidados higiénicos.
La descripción de este escenario nos lo hace el periodista José Fernando Porras, hombre de radio e investigador quien informa que las autoridades de la Secretaria de Hacienda de Cundinamarca incautaron más de ocho mil botellas de licor adulterado en la localidad de Mártires.
