En un contexto de agudización del conflicto en Medio Oriente, las políticas comerciales y factores institucionales, los mercados están anticipando una aceleración en la inflación y mayores tasas de interés para Estados Unidos.

Bogotá, mayo de 2026. News Press Service. Las expectativas de inflación a un año repuntaron a 3,5%, mientras las de cinco y diez años permanecen en 2,6% -2,5%, respectivamente, reflejando que el mercado percibe el choque de corto plazo, aunque su prolongación podría comprometer ese anclaje.
De acuerdo con la Asociación Nacional de Instituciones Financieras de Colombia, el mercado ha revertido por completo el escenario de recortes en la tasa de interés, aunque las expectativas apuntan a que las tasa se mantenga inalterada al cierre de 2026, las probabilidades de incrementos han aumentado para este año y para 2027.
La economía estadounidense atraviesa un nuevo momento de mayor complejidad en materia de política monetaria desde el ciclo inflacionario causado por la postpandemia.
A diferencia de aquel momento, la inflación alcanzó 9,1% en junio de 2022, impulsada por exceso de demanda y disrupciones en cadenas de suministro, y llevó a elevar la tasa de interés hasta el rango 5,25%-5,5%; su posterior normalización llevó la inflación a 2,7% y las tasas a un rango de 3,5%-3,75% al cierre de 2025.

No obstante, la reciente agudización del conflicto en Medio Oriente, las políticas arancelarias y factores institucionales amenazan con nuevas presiones sobre los precios, llevando al mercado a anticipar una aceleración de la inflación que podría exigir una respuesta de política monetaria más contractiva.
Las tensiones actuales reforzarían las presiones inflacionarias en los próximos meses, lo que exigiría un ajuste en la política monetaria.
En detalle, el choque de oferta en los combustibles derivado del conflicto con Irán, cuyo cierre del Estrecho de Ormuz interrumpió cerca de una quinta parte del comercio mundial de crudo y presionó los precios a nivel global.
Para abril, los precios de los commodities energéticos registraron una inflación anual de 29,2% en Estados Unidos, siendo superior frente al 12,5% registrado en marzo.
Esta aceleración se vio impulsada por el combustóleo con una variación anual de 54,3% (vs. 44,25% en marzo) el combustible de motor 29,1% (vs. 19,2%) y la gasolina 28,4% (vs. 18,9%).
La persistencia del pass-through arancelario sobre bienes de consumo ha sumado presiones inflacionarias adicionales. En abril, la inflación de bienes registró una variación anual de 1,1% (frente a 1,2% en marzo) y la de servicios de 3,3% (frente a 3,0%), dinámica que en las minutas del Comité Federal de Mercado Abierto1 (FOMC por sus siglas en inglés) ya identificaban como un choque con mayor capacidad de propagación y menor velocidad de absorción.
Las presiones de energéticos y bienes importados llevaron la inflación total a 3,8% anual en abril, la más alta desde mayo de 2024 y por encima del 3,3% de marzo, mientras la inflación sin alimentos y energéticos se aceleró a 2,8% frente al 2,7% registrado en marzo, evidenciando que el traslado de costos trasciende el choque en precios de combustibles.
Este deterioro se ha trasladado con rapidez a las expectativas de los mercados. Las expectativas de inflación a un año repuntaron a 3,5%, frente al 3,3% observado a cierre de 2025, reflejando la sensibilidad del corto plazo a los choques recientes.
En contraste, las expectativas a cinco y diez años permanecen relativamente ancladas en 2,6% y 2,5%, respectivamente, aunque esta estabilidad podría ser frágil si los choques se prolongan. En materia de política monetaria, el ajuste ha sido igualmente relevante.
Mientras en abril se proyectaban tasas inalteradas en torno a 3,75% para 2026 y 2027, las expectativas de mayo ya anticipan un 4,00% al cierre de 2027, revirtiendo por completo el escenario de recortes que se descontaba a finales de 2025.
Las minutas del FOMC del 28 y 29 de abril revelan una Reserva Federal profundamente dividida: una mayoría señaló que serían necesarios aumentos si el conflicto con Irán continuaba, lo que llevó al comité a eliminar cualquier sesgo hacia recortes y adoptar una postura explícitamente bidireccional.
Esto se refleja en las expectativas del mercado, donde la probabilidad de que la tasa cierre diciembre de 2026 en 4,00% pasó de 10% a casi 43% en la tercera semana de mayo.
Por ahora, el mercado anticipa mayoritariamente un rango de 3,50% – 3,75% para cierre de 2026 y 3,75%-4,00% para cierre de 2027, marcando un cambio sustancial en las perspectivas para la economía estadounidense.
ANIF
