
Bogotá, abril de 2026. News Press Service. Bogotá está cada vez más cerca de volver a vibrar con la Selección Colombia en casa. En la discusión del proyecto de acuerdo quedó clara una novedad clave: el objetivo es adoptar incentivos tributarios que estimulen la realización de partidos de las selecciones colombianas masculinas y femeninas de fútbol en el Distrito Capital, siempre que su iniciativa y organización provenga de la Federación Colombiana de Fútbol.
El Concejal del Nuevo Liberalismo, Juan Manuel Díaz presentó una proposición para que la selección femenina también fuera incluida en el alcance del proyecto que pretende que Bogotá sea nuevamente la casa de la Selección Colombia. La iniciativa fue aprobada en la Comisión de Hacienda del Concejo de Bogotá y ahora continuará su trámite para votación en plenaria.
La apuesta es concreta: convertir al Estadio El Campín en un escenario frecuente para estos encuentros, articulando esfuerzos desde la Alcaldía y la Secretaría de Hacienda con beneficios tributarios que hagan viable atraer estos eventos de alto nivel.
No se trata solo de fútbol, sino de desarrollo para la ciudad. Se proyecta que Bogotá podría recibir más de 19 mil millones de pesos gracias al impacto económico y turístico. Y hay evidencia de ese potencial: el deporte ya aporta 1,07% del PIB de la ciudad, y casos como la llegada de Radamel Falcao García a Millonarios F.C. generaron un impacto estimado superior a $52.448 millones de pesos, dinamizando sectores como boletería, transporte, gastronomía y servicios.

Bogotá cuenta además con una sólida cultura futbolera y una infraestructura de alta capacidad. Sin embargo, ha estado en desventaja frente a ciudades como Barranquilla y Medellín, que ofrecen condiciones tributarias más competitivas para atraer partidos de selecciones nacionales.
La medida propuesta busca corregir esa brecha, alineándose con estándares internacionales que respaldan los incentivos tributarios cuando estos logran atraer inversión y actividad económica que no se daría de otra manera.
Cuando juega Colombia en Bogotá, gana la ciudad: más turismo, más empleo y más oportunidades. Este proyecto es una apuesta estratégica para reactivar la economía, fortalecer el deporte —incluyendo de manera decidida el fútbol femenino— y devolverle a la capital el lugar que merece en el mapa del fútbol internacional.
