La desaparición de Yulixa Toloza terminó de la peor manera. Tras varios días de búsqueda, las autoridades de policía confirmaron el hallazgo del cuerpo sin vida de la estilista que había sido vista por última vez luego de someterse a un procedimiento estético en un establecimiento del sur de Bogotá.

Bogotá, mayo de 2026. News Press Service. El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, dio a conocer que, según información preliminar del Departamento de Policía Cundinamarca, un cuerpo que guardaría similitudes con las características de Yulixa Toloza habría sido encontrado en una zona boscosa entre los municipios de Apulo y Anapoima.
El mandatario señaló que, de confirmarse la identidad de la mujer desaparecida tras someterse a un procedimiento estético en Bogotá, se trataría de un desenlace lamentable. Además, indicó que solicitó al coronel Mauricio Herrera, comandante de la Policía de Cundinamarca, acompañar las labores de inspección y brindar todo el apoyo institucional requerido frente a este caso

El Cuerpo de Bomberos de Cundinamarca informó que el reporte sobre el posible hallazgo del cuerpo de Yuliza Toloza fue recibido hacia las 3:05 de la tarde por parte de la Delegación Departamental de Bomberos, lo que llevó a la activación inmediata del Consejo Municipal de Gestión del Riesgo de Desastres (CMGRD) de Apulo.
Según el informe entregado por Bomberos Tena, tras la alerta se estableció comunicación con el secretario de Gobierno y la oficina de Planeación y Gestión del Riesgo del municipio. Sin embargo, indicaron que inicialmente no fue posible contactar a la Estación de Policía de Apulo. Posteriormente, recibieron información sobre la presencia de un vehículo de la Fiscalía en la vereda El Copial, en el kilómetro 45 de la vía hacia Anapoima.
Hasta el lugar se desplazaron integrantes del cuerpo de bomberos junto con el comandante de la Policía de Apulo y personal de la administración municipal. No obstante, al llegar al sitio, el vehículo de la Fiscalía ya no se encontraba allí.
De acuerdo con versiones entregadas por habitantes del sector a las autoridades, un vehículo de la Fiscalía habría permanecido en la zona desde la 1:00 de la tarde realizando el levantamiento de un cuerpo y se habría retirado aproximadamente hacia las 2:30 de la tarde. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado oficialmente la identidad del cuerpo hallado.
La Fiscalía General de la Nación informó que, en medio de las actividades investigativas adelantadas en coordinación con la Sijín de la Policía Metropolitana de Bogotá, el cuerpo que guardaría coincidencias con las características de la mujer reportada como desaparecida luego de practicarse un procedimiento estético en Bogotá. El hallazgo se produjo a un costado de una carretera del municipio.
De acuerdo con la información entregada por las autoridades, el cuerpo fue ubicado durante las labores de búsqueda e investigación que se mantienen activas desde que se denunció la desaparición de Yulixa Toloza. Aunque preliminarmente se habla de coincidencias con la mujer desaparecida, las autoridades insistieron en que la identificación oficial aún está en proceso.
La Fiscalía señaló además que unidades de la Sijín realizan a esta hora las diligencias de inspección técnica al cadáver para posteriormente trasladarlo al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses, entidad que será la encargada de establecer plenamente la identidad del cuerpo encontrado.
El caso de Yulixa conmocionó a Bogotá no solo por las circunstancias que rodearon su desaparición, sino porque volvió a poner bajo la lupa el funcionamiento de centros estéticos clandestinos y establecimientos que, según las autoridades sanitarias, operan sin autorización para realizar procedimientos médicos.
En el barrio Santa Lucía, en Bosa, todavía cuesta hablar de ella en pasado. Allí la recuerdan como la estilista que durante más de dos décadas atendió en su salón de belleza mientras conversaba con sus clientas como si fueran amigas de toda la vida. La mujer que ayudaba en las actividades comunitarias, participaba en las novenas y aparecía siempre que alguien necesitaba apoyo.
“Ella tenía un corazón muy noble. Parecía una niña. No le veía maldad a nada”, contó días atrás Amalia Pardo, una de sus mejores amigas y la persona que la acompañó el 13 de mayo al procedimiento estético después del cual desapareció.
Yulixa llevaba más de 20 años viviendo y trabajando en Bosa Santa Lucía. En el sector muchos la conocían por su salón de belleza, recordado entre sus allegados como Diamond Nail o Uñas Diamante. Allí pasaba prácticamente toda su vida. En la parte delantera atendía a sus clientas y, al fondo, en un pequeño apartamento en arriendo, vivía sola.
Sus amigas la describían como una mujer trabajadora, cumplida y profundamente generosa. Había nacido en Tame, Arauca, pasó una temporada en Cúcuta y luego llegó sola a Bogotá para abrirse camino. Tampoco ocultaba del todo una historia personal dolorosa: según les contó a algunas personas cercanas, fue entregada cuando era bebé y criada por otra familia, una herida que, según quienes la conocían, nunca terminó de sanar.
Pero sus amigas prefieren recordarla por lo que sí alcanzó a construir: su negocio, su independencia y los sueños que perseguía con disciplina. Ahorraba constantemente para viajar. El año pasado había estado en España y planeaba conocer Panamá. También soñaba con ir a San Andrés junto a Amalia. “Ella quería conocer muchas cosas. Ahorraba muchísimo para eso”, recordó su amiga.
La persistencia que caracterizaba a Yulixa hizo que durante meses hablara de realizarse un procedimiento estético. Desde 2025 venía contemplando la posibilidad de operarse. Incluso había separado dinero en el mismo establecimiento relacionado hoy con la investigación, aunque en ese momento no logró completar el pago y pidió la devolución.
Sus amigas le insistieron varias veces en que buscara otro lugar. El bajo costo del procedimiento —cercano a los tres millones de pesos— les generaba dudas. Sin embargo, varias conocidas le aseguraron que allí se habían realizado intervenciones sin problemas y Yulixa decidió seguir adelante.
La mañana del miércoles 13 de mayo llegó junto a Amalia al establecimiento ubicado sobre la Autopista Sur, en el sector de Venecia. Según el relato entregado posteriormente por su amiga, allí se sometió a una lipólisis láser con sedación. Horas después, la situación comenzó a volverse extraña.
Amalia aseguró que vio a Yulixa desorientada, sin poder mantenerse en pie, hablando incoherencias y con evidentes dificultades físicas. “Ella miraba como a la nada y no podía casi ni pronunciar palabras”, relató posteriormente.
Según su testimonio, intentó ayudarla mientras insistía en que no estaba en condiciones de abandonar el lugar. Incluso pidió asistencia médica. “Yo les decía: ‘¿Cómo me la voy a llevar así si ella no se puede poner ni en pie?’”, recordó.
De acuerdo con el relato entregado a EL TIEMPO, Yulixa se desplomó varias veces y tuvo que ser cargada por varias personas. En medio de la situación, incluso se orinó sobre la ropa. Amalia decidió entonces salir a buscar prendas limpias y aseguró que dejó a su amiga descansando en una cama dentro del establecimiento.
Esa fue la última vez que la vio.
Horas después comenzaron las versiones contradictorias. Según contó Amalia, desde el establecimiento les dijeron que Yulixa había salido “por voluntad propia”, una explicación que sus allegados consideraron imposible debido al estado físico en el que se encontraba.
Posteriormente, dentro de la investigación, una paciente que estaba en el lugar aseguró que Yulixa habría sido sacada en un vehículo. Desde entonces, las autoridades comenzaron una reconstrucción contrarreloj de lo ocurrido.
La Secretaría de Seguridad informó que la alerta inicial se recibió el 13 de mayo hacia las 11 de la noche a través de la Línea 123, donde se reportó un presunto caso de negligencia médica. Unidades de la Policía de Tunjuelito acudieron inicialmente al lugar y recibieron información según la cual la mujer había sido trasladada al Hospital de Meissen.
Sin embargo, cuando las autoridades verificaron en el centro asistencial, no encontraron ningún registro con la identidad ni las características de Yulixa Toloza.
A partir de ese momento, la Policía Metropolitana conformó un grupo especial integrado por unidades de la Sijín y el Gaula para rastrear sus movimientos y ubicar a las personas relacionadas con el caso.
Días después, la Policía Nacional y la Fiscalía confirmaron la ubicación de un vehículo presuntamente vinculado con la desaparición en un sector residencial de Cúcuta. Allí se realizaron inspecciones técnicas, exploraciones lofoscópicas y recolección de elementos materiales probatorios.
Además, dos personas consideradas clave dentro de la investigación fueron puestas a disposición de la Fiscalía General de la Nación para definir su situación judicial y determinar su posible participación en los hechos.
Mientras avanzaban las labores investigativas, el caso también terminó desatando fuertes cuestionamientos sobre el funcionamiento de establecimientos estéticos clandestinos en Bogotá.
El alcalde Carlos Fernando Galán aseguró que desde el momento en que se conoció la desaparición, las secretarías de Seguridad y Salud comenzaron a apoyar las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y ubicar tanto a la mujer como a los responsables.
Según informó el mandatario, actualmente el caso es investigado por unidades especializadas de la Sijín, el Gaula y el CTI de la Fiscalía. “La prioridad, desde el primer momento, fue encontrar a Yulixa, y es el propósito que guió la investigación”, señaló previamente Galán.
El alcalde también advirtió sobre los riesgos de establecimientos no registrados oficialmente como prestadores de servicios de salud.
Según cifras entregadas por el Distrito, durante 2025 la Secretaría Distrital de Salud realizó 563 operativos, 814 visitas de inspección y aplicó 39 medidas sanitarias de seguridad contra establecimientos con posibles irregularidades.
En lo corrido de 2026, las autoridades reportaron además 129 operativos interinstitucionales, 173 visitas de control y 16 medidas sanitarias.
Tras el caso de Yulixa, Galán aseguró que ordenó reforzar los operativos de inspección y vigilancia en Bogotá para verificar documentación, habilitación y legalidad de establecimientos relacionados con procedimientos médicos y estéticos.
Mientras avanzan las investigaciones judiciales y se espera que las autoridades esclarezcan completamente lo ocurrido, en Bosa Santa Lucía el recuerdo de Yulixa permanece intacto.
Sus amigas siguen hablando de ella como la mujer alegre que trabajaba sin descanso para ahorrar y viajar, la vecina que ayudaba a los niños en Navidad, la estilista que escuchaba a todo el mundo y la amiga noble que —como repiten quienes la conocían— “tenía alma de niña”.
