La recuperación de la producción cafetera en Brasil aumentó la oferta mundial y generó presiones bajistas sobre los precios internacionales del café.
La apreciación del peso colombiano y las menores cosechas redujeron la rentabilidad y competitividad del sector cafetero nacional.
Además, las condiciones climáticas adversas en el territorio han afectado la producción, con contracciones cercanas al 28,3% en lo corrido del 2026, reforzando la necesidad de fortalecer la productividad y capacidad de adaptación de la caficultura colombiana.

Bogotá, mayo de 2026. News Press Service. El café se ha consolidado históricamente como uno de los principales productos estratégicos de la economía colombiana, debido a su aporte en generación de divisas, creación de empleo rural y dinamización económica de múltiples regiones productivas del país.
Sin embargo, durante el último año el mercado cafetero internacional ha entrado en una etapa de volatilidad, caracterizada por choques climáticos, alteraciones en la oferta global y una creciente sensibilidad de los precios frente a las condiciones productivas de los principales países exportadores.
Durante 2024 y parte de 2025, las cotizaciones internacionales del café alcanzaron niveles históricamente elevados debido a los problemas climáticos registrados en Brasil y Vietnam, dos de los mayores productores mundiales.
En el caso de Brasil, la producción de café durante 2025 disminuyó principalmente por sequías, altas temperaturas y los efectos rezagados de fenómenos climáticos que afectaron el rendimiento de sus cultivos, reduciendo la productividad e impulsando los precios internacionales del grano.
En ese contexto Colombia se benefició temporalmente de mayores precios externos, permitiendo un incremento importante en el valor exportado y en los ingresos cafeteros.
Sin embargo, hacia finales de 2025 y comienzos de 2026 el panorama comenzó a cambiar. Brasil inició una recuperación gradual de su capacidad productiva, aumentando las expectativas de cosecha hasta 71,4 millones de sacos para 2026 —lo que representaría un crecimiento interanual de 11,5%—.
Ante este escenario, el mercado comenzó a anticipar una mayor oferta mundial de café, generando presiones bajistas sobre los precios internacionales.
Al mismo tiempo, Colombia enfrentó una apreciación del peso colombiano, lo cual redujo la competitividad de las exportaciones nacionales y disminuyó el ingreso en pesos recibidos por los productores cafeteros.

Pese a que las cotizaciones internacionales del café alcanzaron máximos históricos durante 2025, la revaluación del peso colombiano afectó la rentabilidad del sector.
De acuerdo con la Federación Nacional de Cafeteros, el efecto cambiario generó pérdidas de entre $500.000 y $550.000 por carga de café para los productores nacionales.
La rentabilidad cafetera se vio doblemente afectada por factores climáticos y la caída de precios.
Según la Federación Nacional de Cafeteros, en lo corrido hasta abril de 2026 la producción nacional cayó un 28,3% (ubicándose en 3,2 millones de sacos de 60 kilogramos, frente a los 4,5 millones del año previo).
Así mismo, el precio interno del café para abril de 2026 fue de $2.229.900 por carga lo que evidencio una disminución del 26,8% anual, marcando el segundo mes consecutivo por debajo de los $2.300.000, luego de permanecer durante 15 meses consecutivos — entre noviembre de 2024 y enero de 2026— por encima de dicho nivel.
En suma, varios factores confluyen en el retador momento que atraviesa el sector cafetero: la recuperación de la oferta cafetera en Brasil que afectó los precios internacionales, la revaluación del peso colombiano y la desaceleración en la producción colombiana.
Este panorama refleja los desafíos estructurales que enfrenta el sector, especialmente en un contexto donde la volatilidad climática y las fluctuaciones de precios son cada vez más frecuentes.
Así, el fortalecimiento de la capacidad de adaptación del sector será fundamental para mejorar la competitividad del café colombiano y reducir su exposición a las fluctuaciones del mercado internacional.
ANIF
